sábado, 17 de octubre de 2009

Lecturas del 17/10/2009, Sábado de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 13, 16-18)

Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza
Hermanos: No fue la observancia de la Ley, sino la justificación obtenida por la fe, la que obtuvo para Abrahán y su descendencia la promesa de heredar el mundo. Por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia; así la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la descendencia legal, sino también para la que nace de la e de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así, dice la Escritura: “Te hago padre de muchos pueblos”. Al encontrarse con el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe, Abrahán creyó. Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se le había dicho: “Así será tu descendencia”.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 8-12)

El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Si uno se pone de mi parte ante los hombres, también el Hijo del hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios. Y si uno me reniega ante los hombres, lo renegarán a él ante los ángeles de Dios. Al que hable contra el Hijo del hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de lo que vais a decir, o de cómo os vais a defender. Porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir.»

Palabra del Señor.






viernes, 16 de octubre de 2009

Lecturas del 16/10/2009, Viernes de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 1-8)

Abrahán creyó a Dios, y esto le valió la justificación
Hermanos: Veamos el caso de Abrahán, nuestro progenitor según la carne. ¿Quedó Abrahán justificado por sus obras? Si es así, tiene de qué estar orgulloso; pero, de hecho, delante de Dios no tiene de qué. A ver, ¿qué dice la Escritura?: «Abrahán creyó a Dios, y esto le valió la justificación.» Pues bien, a uno que hace un trabajo el jornal no se le cuenta como un favor, sino como algo debido; en cambio, a éste que no hace ningún trabajo, pero tiene fe en que Dios hace justo al impío, esa fe se le cuenta en su haber. También David llama dichoso al hombre a quien Dios otorga la justificación, prescindiendo de sus obras: «Dichoso el hombre que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le cuenta el pecado.»

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 1-7)

Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: -«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.»

Palabra del Señor.

jueves, 15 de octubre de 2009

Lecturas del 15/10/2009, Jueves de la 28ª semana de tiempo ordinario. Santa Teresa de Jesús.


PRIMERA LECTURA (Lectura del libro del Eclesiástico 15, 1-6)

Lo llena de sabiduría e inteligencia
El que teme al Señor obrará así, observando la ley, alcanzará la sabiduría. Ella le saldrá al encuentro como una madre y lo recibirá como la esposa de la juventud; lo alimentará con pan de sensatez y le dará a beber agua de prudencia; apoyado en ella no vacilará y confiado en ella no fracasará; lo ensalzará sobre sus compañeros, para que abra la boca en la asamblea; lo llena de sabiduría e inteligencia, lo cubre con vestidos de gloria; alcanzará gozo y alegría, le dará un nombre perdurable.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-30)

Soy manso y humilde de corazón
En aquel tiempo, exclamó Jesús: -«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. SI, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Palabra del Señor.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Lecturas del 14/10/2009, Miércoles de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 2,1-11)

Pagará a cada uno según sus obras, primero al judío, pero también al griego
Tú, el que seas, que te eriges en juez, no tienes disculpa; al dar sentencia contra el otro te condenas tú mismo, porque tú, el juez, te portas igual. Todos admitimos que Dios condena con derecho a los que obran mal, a los que obran de esa manera. Y tú, que juzgas a los que hacen eso, mientras tú haces lo mismo, ¿te figuras que vas a escapar de la sentencia de Dios? ¿O es que desprecias el tesoro de su bondad, tolerancia y paciencia, al no reconocer que esa bondad es para empujarte a la conversión? Con la dureza de tu corazón impenitente te estás almacenando castigos para el día del castigo, cuando se revelará el justo juicio de Dios, pagando a cada uno según sus obras. A los que han perseverado en hacer el bien, porque buscaban contemplar su gloria y superar la muerte, les dará vida eterna; a los porfiados que se rebelan contra la verdad y se rinden a la injusticia, les dará un castigo implacable. Pena y angustia tocarán a todo malhechor, primero al judío, pero también al griego; en cambio, gloria, honor y paz a todo el que obre. El bien, primero al judío, pero también al griego; porque Dios no tiene favoritismos

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 42-46)

¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley!
En aquel tiempo, dijo el Señor: -« ¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar, sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo! » Un maestro de la Ley intervino y le dijo: -«Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros.» Jesús replicó: -« ¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo! »

Palabra del Señor.

martes, 13 de octubre de 2009

Lecturas del 13/10/2009, Martes de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 1, 1-7)

Por Cristo hemos recibido este don y esta misión: hacer que los gentiles respondan a la fe
Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, escogido para anunciar el Evangelio de Dios. Este Evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor. Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús. A todos los de Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de los santos, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 29-32)

A esta generación no se le dará, más que el signo de Jonás
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: -«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.»

Palabra del Señor

lunes, 12 de octubre de 2009

Lecturas del 12/10/2009, Lunes de la 28ª semana de tiempo ordinario. Nuestra Señora del Pilar



PRIMERA LECTURA (Lectura del primer libro de las Crónicas 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2)

Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda que David le había preparado.
En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca del Señor al lugar que le habla preparado. Luego reunió a los hijos de Aarón y a los levitas. Luego los levitas se echaron los varales a los hombros y levantaron en peso el arca de Dios, tal como habla mandado Moisés por orden del Señor. David mandó a los jefes de los levitas organizar a los cantores de sus familias, para que entonasen cantos festivos acompañados de instrumentos, arpas, cítaras y platillos. Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda que David le habla preparado. Ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión a Dios y, cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28)

Dichoso el vientre que te llevó
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: -«Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.» Pero él repuso: -«Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.»

Palabra del Señor

domingo, 11 de octubre de 2009

Lecturas del 11/10/2009, Domingo de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura del libro de la Sabiduría 7, 7 11)

En comparación de la sabiduría, tuve en nada la riqueza
Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro. La quise más que la salud y la belleza, y me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso. Con ella me vinieron todos los bienes juntos, en sus manos había riquezas incontables.

SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta a los Hebreos 4, 12-13)

La palabra de Dios juzga los deseos e intenciones del corazón
La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón. No hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 17-30)

Vende lo que tienes y sígueme
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?» Jesús le contestó: « ¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.» Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.» Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme.» A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: « ¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!» Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.» Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?» Jesús se les quedó mirando. Y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.» Pedro se puso a decirle: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.» Jesús dijo: «Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones- , y en la edad futura, vida eterna.»

Palabra del Señor.


Más abajo encontrareis la HOMILÍA correspondiente a estas lecturas.

Homilía - 04/10/2009, Domingo de la 28ª semana de tiempo ordinario

HOMILÍA
04/10/2009, Domingo de la 28ª semana de tiempo ordinario
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m

La Sabiduría

¿Qué es la sabiduría?
El autor sagrado nos comunica hoy unas pinceladas sobre ella, considerándola como la joya más preciosa.
Nadie es sabio por naturaleza; tampoco lo es por sus estudios, pues hay personas que lo son, a pesar de sus pocas letras, y letrados marcados por la insensatez.
Existe una sabiduría popular, serena y prudente, derivada de la tradición, que se alimenta con el respeto, se fortalece con la comunión de actitudes y voluntades y desemboca en un mayor conocimiento de sí mismo, de los demás y de Dios.
Esta es un regalo incomparable de la Providencia, que no se deja seducir por las riquezas ni condicionar por los halagos.

La verdadera sabiduría conduce al conocimiento de Dios, que nos ha dejado el testamento de su voluntad en lo que llamamos la Biblia.
Buena parte de los cristianos ignoran su contenido y buscan en otras fuentes otras aguas que no sacian la sed.
La confianza en Dios nos lleva por otro lado a relativizar las cosas materiales y a dar importancia a los valores que merecen la pena: la familia, los amigos, el diálogo, la armonía, la fe, la entrega, la hospitalidad...
Lo más esencial de la vida no se compra con dinero.

El rey Salomón lo comprendió así cuando pidió prioritariamente la sabiduría.
Jesús dice que si “buscamos primero el Reino de Dios, lo demás se nos dará por añadidura”.
En un mundo tan globalizado como el nuestro, donde casi todo termina convirtiéndose en mercancía de consumo y el trabajador es un ser anónimo en el tejido de la producción, se necesita con urgencia sensibilizar las conciencias en pos de los altos ideales, que arrastran al hombre al valor de lo trascendente.
Probablemente desaparecerían muchos de los problemas que nos afligen, especialmente el egoísmo y la insolidaridad.

Las seguridades

Todos, más o menos, buscamos un sistema de seguridades que satisfaga nuestras carencias de cara al presente y al futuro. De esta manera buscamos una seguridad social que nos ampare en caso de paro y proteja nuestra pensión de jubilados, un trabajo fijo y, a ser posible, bien remunerado, una casa cómoda y amplia, una familia que garantice nuestra estabilidad afectiva, cobertura sanitaria, coche, lavadora, ordenador con los últimos adelantos...
Todo el aparato mediático de la propaganda consumista tiende a llenar estas necesidades, pero no por altruismo y buscando nuestro bienestar, sino por egoísmo económico.
Hay estudios de marketing que buscan crear necesidades para, al mismo tiempo, dar respuesta a las mismas. Y solemos entrar en esa dinámica.

Como consecuencia, sentimos la tentación de creer que las diversas ofertas son imprescindibles para ser felices.
De hecho, las mayoría de los novios sólo acceden al matrimonio- los que se casan- con vivienda bien amueblada y comodidades al uso.

Este verano, estando de vacaciones en el pueblo con gente de mi edad, compañeros y amigos desde la infancia con los que comparto juegos, paseos, meriendas, excursiones o pláticas, me contaba uno de ellos un hecho sorprendente de su hija mayor. Lo trascribo casi literalmente:

- ”Hija, después de haber estudiado tres carreras y pudiendo ganar más del doble de lo que ganas, ¿no te parece que te has equivocado optando por ser profesora de religión en un colegio público?
- Papá, hay cosas que no has entendido ni entiendes. ¿Crees, de verdad, que el dinero llenará mis aspiraciones?
- Hija, si tuvieras mejor salario podrías permitirte mayores comodidades y una vida mejor.
- Papá, aún no me has preguntado si soy feliz.
- Pues bien, hija, te lo pregunto ahora: ¿eres feliz?
- Lo soy, papá y mucho; no cambiaría esto por nada.
- También yo lo soy. Gracias, hija, porque me has dejado desarmado y me siento muy orgulloso de ti”.


Esta es una conversación muy frecuente en las familias. Cualquier padre o madre desea la felicidad de sus hijos, pero el excesivo proteccionismo hacia los seres queridos y el control de su bienestar juega a menudo malas pasadas.

La vida nos esclaviza a una serie de necesidades artificiales que, juzgadas fríamente, no son imprescindibles. Sí lo son el amor que se da, se recibe y nos hace libres.

Antonio Machado escribía al respecto este breve poema:

“Moneda que está en la mano
quizás se pueda guardar.
La monedita del alma
se pierde si no se da.”

Nos falta una fuerte dosis de generosidad y decisión para tomar caminos arriesgados.
¡Cuántas veces nos hemos arrepentido de eludir por comodidad una invitación para acometer una aventura apasionante!

Sígueme

La propuesta de Jesús al joven rico intenta abrir su vida a la universalidad. Es una invitación a salir de la rutina, de la vida muelle y aburrida, pero vacía.
Cuando el corazón se siente “cogido” por las riquezas es prácticamente imposible sentirse libre y asumir riesgos. Falta para ello la confianza en Dios y en su providencia.

Quien ha experimentado el seguimiento de Jesús y valorado su mensaje, se siente plenamente libre y feliz.

Muchas personas se compadecen de los “pobres” misioneros que, dejando su familia, amigos y posesiones, se hallan perdidos en cualquier rincón del mundo sin luz, agua corriente... sirviendo a la gente más humilde, anunciando el evangelio y compartiendo con ella su vida. ¿No son acaso más felices que nosotros?
Por supuesto que sí.
Ellos mismos se sienten a disgusto por el régimen de vida occidental y por la pobreza
en las relaciones humanas; su “mundo” es mucho más humano.

El “sígueme- de Jesús- y os haré pescadores de hombres” y el “sígueme- al joven rico- y tendrás un tesoro en el cielo” tiene como denominador común humanizar la vida a la luz del evangelio. Y para humanizar la vida las riquezas son obstáculo.

• ¿Quiénes ayudan en la práctica a los pobres?
• Casi siempre los mismos pobres.


La vida merece la pena vivirla cuando se entrega por un gran ideal, porque Jesús es la suprema garantía de su felicidad eterna.

sábado, 10 de octubre de 2009

Lecturas del 10/10/2009, Sábado de la 27ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la profecía de Joel 4, 12-21)

Mano a la hoz, madura está la mies
Así dice el Señor: «Alerta, vengan las naciones al valle de Josafat: allí me sentaré a juzgar a las naciones vecinas. Mano a la hoz, madura está la mies; venid y pisad, lleno está el lagar. Rebosan las cubas, porque abunda su maldad. Turbas y turbas en el valle de la Decisión, se acerca el día del Señor en el valle de la Decisión. El sol y la luna se oscurecen, las estrellas retiran su resplandor. El Señor ruge desde Sión, desde Jerusalén alza la voz, tiemblan cielo y tierra. El Señor protege a su pueblo, auxilia a los hijos de Israel. Sabréis que yo soy el Señor, vuestro Dios, que habita en Sión, mi monte santo. Jerusalén será santa, y no pasarán por ella extranjeros. Aquel día, los montes manarán vino, los collados se desharán en leche, las acequias de Judá irán llenas de agua, brotará un manantial del templo del Señor, y engrosará el torrente de las Acacias. Egipto será un desierto, Edom se volverá árida estepa, porque oprimieron a los judíos, derramaron sangre inocente en su país. Pero Judá estará habitada por siempre, Jerusalén, de generación en generación. Vengaré su sangre, no quedará impune, y el Señor habitará en Sión.»

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28)

¡Dichoso el vientre que te llevó! Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la palabra de Dios!
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las gentes, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: -«Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.» Pero él repuso: -«Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. »

Palabra del Señor



viernes, 9 de octubre de 2009

Reflexión

Los dones del Espíritu Santo

PIEDAD:
Es la capacidad de hablar con Dios filialmente, tiernamente... de alabarlo y adorarlo
Nos hace mirar a Dios con simplicidad filial y con sinceridad

CONSEJO:
Nos permite ver todo a la luz de la eternidad.
Bajo la voluntad de Dios, nuestro Padre bueno, cesa la angustia y regresa la paz al corazón y la claridad para actuar.
Hace personas fuertes, serenas, seguras de sí mismas.
Permanece el principio de la alegría.

FORTALEZA:
Es la capacidad de testimoniar la fe en medio de las contradicciones y de los peligros.
Perfecciona la virtud de la esperanza llevándola hasta alcanzar el heroísmo, al desprecio de la muerte y a la superación del miedo a la muerte.

INTELIGENCIA:
Es descubrir, entre las arrugas de la vida cotidiana la presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Es fundamentar, para dar claridad, fuerza y serenidad a nuestra acción y para contemplar, en nuestras cruces, la presencia del Resucitado.

TEMOR DE DIOS:
Es un amor a Dios consciente de la propia fragilidad.
Es el miedo de no estar a la altura de tanto amor y el deseo de ser totalmente de Dios.

SABIDURÍA:
Es ver todo con los ojos de Dios, con su mirada.
Es una penetración amorosa y sabrosa en los misterios de Dios: en el misterio trinitario, en el misterio de la cruz, en los misterios del reino y en el misterio de la historia

CIENCIA:
Es la capacidad de vivir la naturaleza como don de Dios.
Nos permite vivir y gozar la vida porque Dios es nuestro Padre que nos da todo.
Dios, nuestro Padre, es el verdadero amor.

ALEGRÍA:
“Busco el fundamento de esta alegría en el servicio del Señor... ¿No es en verdad digno del mayor gozo y alegría el ser instrumento en manos del Señor... sentirse amado y perdonado por Él?

Lecturas del 09/10/2009, Viernes de la 27ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la profecía de Joel 1, 13-15; 2, 1-2)

El día del Señor, día de oscuridad y tinieblas
Vestíos de luto y haced duelo, sacerdotes; llorad, ministros del altar; venid a dormir en esteras, ministros de Dios, porque faltan en el templo del Señor ofrenda y libación. Proclamad el ayuno, congregad la asamblea, reunid a los ancianos, a todos los habitantes de la tierra, en el templo del Señor, nuestro Dios, y clamad al Señor. ¡Ay de este día! Que está cerca el día del Señor, vendrá como azote del Dios de las montañas. Tocad la trompeta en Sión, gritad en mi monte santo, tiemblen los habitantes del país, que viene, ya está cerca, el día del Señor. Día de oscuridad y tinieblas, día de nube y nubarrón; como negrura extendida sobre los montes, una horda numerosa y espesa; como ella no la hubo jamás, después de ella no se repetirá, por muchas generaciones.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 15-26)

Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros.
En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: -«Si echa los demonios es por arte de Belcebú, el príncipe de los demonios.» Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: -«Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belcebú; y, si yo echo los demonios con el poder de Belcebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: "Volveré a la casa de donde salí." Al volver, se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio.»

Palabra del Señor

jueves, 8 de octubre de 2009

Lecturas del 08/10/2009, Jueves de la 27ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la profecía de Malaquías 3, 13-20ª)

Mirad que llega el día, ardiente como un horno
«Vuestros discursos son arrogantes contra mí -oráculo del Señor-. Vosotros objetáis: "¿Cómo es que hablamos arrogantemente?" Porque decís: "No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes." Entonces los hombres religiosos hablaron entre sí: "El Señor atendió y los escuchó." Ante él se escribía un libro de memorias a favor de los hombres religiosos que honran su nombre. Me pertenecen -dice el Señor de los ejércitos- como bien propio, el día que yo preparo. Me compadeceré de ellos, como un padre se compadece del hijo que lo sirve. Entonces veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven. Porque mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de los ejércitos-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas.»

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 5-13)

Pedid y se os dará
En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos: -«Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿0 si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿0 si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden? »

Palabra del Señor

miércoles, 7 de octubre de 2009

Reflexión-CARTA DE UN BEBÉ

CARTA DE UN BEBÉ

Hola mami, ¿cómo estás? Yo, muy bien, gracias a Dios. Hace apenas unos días me concebiste en tu barriguita. La verdad, no te puedo explicar lo contento que estoy de saber que tú vas a ser mi mamá, otra cosa que también me llena de orgullo es el ver con el amor con el que fui concebido...Todo parece indicar que voy a ser el niño más feliz del mundo!.

Mami, ha pasado ya un mes desde mi concepción, y ya empiezo a ver como mi cuerpecito se empieza a formar, digo, no estoy tan guapo como tú, pero dame una oportunidad.
Estoy MUY FELIZ! Pero hay algo que me tiene un poco preocupado... Últimamente me he dado cuenta de que hay algo en tu cabecita que no te deja dormir, pero bueno, ya se te pasará, no te apures.

Mami, ya pasaron dos meses y medio y la verdad estoy feliz con mis nuevas manitas y de veras que tengo ganas de utilizarlas para jugar.
Mamita, dime que te pasa, por qué lloras tanto todas las noches? Por qué cuando papi y tú se ven se gritan tanto? Ya no me quieren, o qué? Voy a hacer lo posible para que me quieran.

Han pasado ya 3 meses, mami, te noto muy deprimida, no entiendo que pasa, estoy muy confundido. Hoy en la mañana fuimos con el doctor y te hizo una cita para mañana. No entiendo, yo me siento muy bien...acaso te sientes mal, mamita?
Mami, ya es de día, ¿a donde vamos? Qué pasa, mami ¿por qué lloras? No llores, si no va a pasar nada... Oye mami, no te acuestes, apenas son las 2 de la tarde, es muy temprano para irse a la cama aparte, no tengo nada de sueño, quiero seguir jugando con mis manitas. ¡Ay, ah! ¿Qué hace ese tubito en mi casita? ¿A poco es un juguete nuevo? ¡Oigan! ¿Por qué están succionando mi casita?

MAMI! ¡Esperen! Esa es mi manita! Señor, por qué me la arrancan ¿qué no ve que me duele? ah! Mami defiéndeme! Mamá...ayúdame! ¿Que no ves que todavía estoy muy chiquito y no me puedo defender?
Mami, mi piernita, me la están arrancando! Por favor diles que ya no sigan, te juro que ya me voy a portar bien, ya no te vuelvo a dar patadas. ¿Cómo es posible que un ser humano me pueda hacer esto? Va a ver cuando sea grande y fuer... ah... te. Mami, ya no puedo más, voy... mami... mami... ayúdame...

Mami, han pasado ya 17 años desde aquel día, y yo desde aquí observo como todavía te duele esa decisión que tomaste. Por favor, ya no llores, acuérdate que te quiero mucho y aquí te estoy esperando con muchos abrazos y besos.

Te quiere mucho, Tu hijo.

Lecturas del 07/10/2009, Miércoles de la 27ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la profecía de Jonás 4, 1-11)

Tú te lamentas por el ricino, y yo, ¿no voy a sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad?
Jonás sintió un disgusto enorme y estaba irritado. Oró al Señor en estos términos: -«Señor, ¿no es esto lo que me temía yo en mi tierra? Por eso me adelanté a huir a Tarsis, porque sé que eres compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad, que te arrepientes de las amenazas. Ahora, Señor, quítame la vida; más vale morir que vivir. » Respondiole el Señor: -« ¿Y tienes tú derecho a irritarte?» Jonás había salido de la ciudad, y estaba sentado al oriente. Allí se habla hecha una choza y se sentaba a la sombra, esperando el destino de la ciudad. Entonces hizo crecer el Señor un ricino, alzándose por encima de Jonás para darle sombra y resguardarle del ardor del sol. Jonás se alegró mucho de aquel ricino. Pero el Señor envió un gusano, cuando el sol salía al día siguiente, el cual dañó al ricino, que se secó. Y, cuando el sol apretaba, envió el Señor un viento solano bochornoso; el sol hería la cabeza de Jonás, haciéndole desfallecer. Deseó Jonás morir, y dijo: -«Más me vale morir que vivir.» Respondió el Señor a Jonás: -« ¿Crees que tienes derecho a irritarte por el ricino?» Contestó él: -«Con razón siento un disgusto mortal.» Respondiole el Señor: -«Tú te lamentas por el ricino, que no cultivaste con tu trabajo, y que brota una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy a sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad, que habitan más de ciento veinte mil hombres, que no distinguen la derecha de la izquierda, y gran cantidad de ganado?»

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 1-4)

Señor, enséñanos a orar
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: -«Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.» Él les dijo: -«Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación." »

Palabra del Señor

martes, 6 de octubre de 2009

Lecturas del 06/10/2009, Martes de la 27ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la profecía de Jonás 3, 1-10)

Los ninivitas se convirtieron de su mala vida, y Dios se compadeció
De nuevo vino la palabra del Señor sobre Jonás: -«Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te dijo.» Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando: -« ¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!» Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños. Llegó el mensaje al rey de Nínive; se levantó del trono, dejó el manto, se cubrió de saco, se sentó en el polvo y mandó al heraldo a proclamar en su nombre a Nínive: -«Hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, no pasten ni beban; vístanse de saco hombres y animales; invoquen fervientemente a Dios, que se convierta cada cual de su mala vida y de la violencia de sus manos; quizá se arrepienta, se compadezca Dios, quizá cese. El incendio de su ira, y no pereceremos. » Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 38-42)

Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: -«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano. » Pero el Señor le contestó: -«Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.»

Palabra del Señor.