domingo, 8 de noviembre de 2009

Lecturas del 8/11/2009, Domingo de la 32ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura del primer libro de los Reyes 17, 10-16)

La viuda hizo un panecillo y lo llevó a Elías
En aquellos días, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: «Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba.» Mientras iba a buscarla, le gritó: «Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan.» Respondió ella: «Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo ni pan; me queda sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en la alcuza. Ya ves que estaba recogiendo un poco de leña. Voy a hacer un pan para mí y para mi hijo; nos lo comeremos y luego moriremos.» Respondió Elías: «No temas. Anda, prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un panecillo y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: "La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra."» Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo. Ni la orza de harina se vació, ni la alcuza de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.

SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta a los Hebreos 9, 24-28)

Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos
Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres imagen del auténtico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena; si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio. De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos. La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, a los que lo esperan, para salvarlos.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 38-44)

Esa pobre viuda ha echado más que nadie
En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: _ « ¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.» Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Palabra de Dios


Más abajo encontrareis la HOMILÍA correspondiente a estas lecturas.

Homilía - 08/11/2009, Domingo de la 32ª semana de tiempo ordinario

HOMILÍA
08/11/2009, Domingo de la 32ª semana de tiempo ordinario
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m

EL ÓBOLO DE LA VIUDA

Dos viudas

Las viudas de Sarepta y Jerusalén encarnan tres virtudes fundamentales para nuestra vida cristiana: capacidad de sacrificio, capacidad de entrega y capacidad de generosidad.

Capacidad de sacrificio:

¡Cuántas personas, como ambas viudas, han tenido que sacar adelante a sus hijos en circunstancias verdaderamente dramáticas, pidiendo limosnas, realizando los trabajos más viles y despreciados o soportando injurias, descalificaciones y desprecios!
El mundo valora la parafernalia, la buena imagen, a las personas triunfadoras, a los que han sabido labrarse un porvenir, aunque sea a costa de la extorsión y el engaño.
Pero, los auténticos héroes suelen ser anónimos o pasan en puntillas y en silencio.
El sacrificio es una virtud cristiana que se enraíza en la fe y da sentido a la esperanza.
Sacrificarse, renunciar a uno mismo en bien de la persona amada para conseguir su promoción y realización humana merece el mayor de los respetos.

El desarrollo industrial, el crecimiento de las clases medias y el dinero fácil en manos de la juventud durante muchos años ha provocado una cultura del hedonismo egoísta, la juerga y el botellón y disminuido en ella el altruismo y la generosidad. Es una caricatura, porque no toda l juventud es así, pero estoy convencido que sin espíritu de sacrificio y motivación por un ideal, será difícil construir en valores la sociedad del futuro. La grave crisis económica que padecemos quizás sirva para depurar las formas de convivencia, deterioradas durante los últimos años y despertemos a una convivencia más humana y fraterna.

Capacidad de entrega

¿Cómo afrontaremos la pobreza que tenemos a la puerta, con casi el 20% de paro, si cada uno hace su vida al margen de los demás?

Se impone la entrega, arrimar el hombro, poner en acción nuestra mejores cualidades y arriesgarnos en circunstancias verdaderamente difíciles, porque se han impulsado recientemente desde el Poder establecido campañas anticatólicas y antirreligiosas con el fin de barrer el cristianismo de nuestra tierra y sembrar la confusión, el caos y el nihilismo sin Dios. La persona, vaciada de principios sólidos es presa fácil de cualquier demagogia barata y caldo de cultivo para ideologías destructivas.

Las legislaciones en contra de la familia atropellan el mejor modelo de convivencia que existe, a pesar de las limitaciones humanas que todos tenemos.

Sin embargo, no podemos caer en el derrotismo de la viuda de Sarepta: “voy a hacer un pan para mí y para mi hijo; nos lo comeremos y luego moriremos”; siempre razones para vivir en esperanza, porque la necesidad de Dios está latente en el corazón de cada uno de nosotros y encontraremos soluciones. Llegará un nueva regeneración cuando los cristianos occidentales despertemos del letargo y la cauterización mental, fruto del materialismo hedonista

Capacidad de generosidad

Las dos viudas pobres a las que todos ignoran, pero son capaces de dar todo lo que tienen, testimonian con su ejemplo la solidez de la fe auténtica, ajena a pompas y boatos, pero sí incrustada en el núcleo del mensaje cristiano que consiste en dar la vida por amor, como Cristo, por todos, para poder recuperarla después.

Elías y Jesús

Elías encarna el profetismo del Antiguo Testamento; el milagro del aceite y la harina destaca la supremacía de Yahvé y su victoria sobre la idolatría.

Jesús, por su parte, desenmascara a los escribas, intérpretes de las Sagradas Escrituras, maestros en la enseñanza de la Ley y guardianes de la fe del pueblo, por hacer ostentación de su poder y riqueza; sus ropajes suntuosos esconden un corazón vacío de Dios.
Jesús, al poner como ejemplo a la viuda pobre, quiere destacar la fe sencilla y confiada, que se abandona a la Providencia y es capaz de asimilar los dones de Dios.

El mensaje sin testimonio personal suena a hueco, a formulismo, a lección magistral que no cautiva el corazón, pero cuando el mensajero es al mismo tiempo testigo cualificado de lo que predica se convierte en auténtico transmisor de la fe.
Hoy vemos a Jesús en el templo de Jerusalén ante gente que se enorgullece de su poder e influencia. Su crítica a los escribas es una llamada a la reflexión sobre las actitudes e intenciones de los que formamos parte de la Iglesia..

¿Qué nos mueve a seguir a Jesús?
¿Estamos del lado de la viuda o de los que manipulan la verdad por interés económico, político, social o tráfico de influencias?
¿Nos asusta de verdad ser testigos, con las implicaciones que esto conlleva?
¿Se reduce nuestra fe a “cumplir” a secas?

Un sacerdote de mediana edad me comentaba hace unos días lo preparados que salen de los seminarios en liturgia las nuevas hornadas de sacerdotes, capaces de organizar con brillantez las celebraciones religiosas, pero dudaba de su entrega y dedicación a los más pobres y necesitados. Hay algo de cierto en su afirmación, pero conozco sacerdotes jóvenes muy sacrificados por los demás, que no se dejan seducir por las modas, ni los trajes impecables ni los zapatos lustrosos.

Una iglesia burguesa, anclada en privilegios y nostálgica de pasadas grandezas, sería la antítesis de lo que Jesús quiere.

En la Carta de Santiago podemos leer: "La religión pura y sin tacha a los ojos de Dios Padre es ésta: mirar por los huérfanos y las viudas en sus apuros y no dejarse contaminar por el mundo” (St.1,26-27).

El mismo Jesús critica a los escribas y fariseos por seguir e incitar a la gente a observar tradiciones humanas secundarias y olvidar el fundamento de la Ley, que no es otro que “la misericordia, el buen corazón y la lealtad” (Mt. 23,23).

sábado, 7 de noviembre de 2009

Los milagros de JESÚS

La pesca milagrosa

Después de una noche de pesca infructuosa en el mar de Galilea, Pedro recibe una orden de Jesús: echar de nuevo la red al mar. Habiéndolo hecho, recogieron gran cantidad de peces, que las redes se rompieron.

Lucas 5:4-9

"Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él,..."

Lecturas del 07/10/2009, Sábado de la 31ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 16, 3-9. 16. 22-27)

Saludaos unos a otros con el beso ritual
Hermanos: Saludos a Prisca y Aquila, colaboradores míos en la obra de Cristo Jesús; por salvar mi vida expusieron su cabeza, y no soy yo sólo quien les está agradecido, también todas las Iglesias de los gentiles. Saludad a la Iglesia que se reúne en su casa. Saludos a mi querido Epéneto, el primer convertido de Cristo en Asia. Saludos a María, que ha trabajado mucho por vosotros. Saludos a Andrónico y Junia, mis paisanos y compañeros de prisión, ilustres entre los apóstoles, que llegaron a Cristo antes que yo. Saludos a Ampliato, mi amigo en el Señor. Saludos a Urbano, colaborador mío en la obra de Cristo, y a mi querido Estaquis. Saludaos unos a otros con el beso ritual. Todas las Iglesias de Cristo os saludan. Yo, Tercio, que escribo la carta, os mando un saludo en el Señor. Os saluda Gayo, que me hospeda, y toda esta Iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y nuestro hermano Cuarto. Al que puede fortaleceros según el Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús, revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en los escritos proféticos, dado a conocer por decreto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe, al Dios, único sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 16, 9-15)

Si no fuisteis a fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras?
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: -«Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.» Oyeron esto los fariseos, amigos del dinero, y se burlaban de él. Jesús les dijo: -«Vosotros presumís de observantes delante de la gente, pero Dios os conoce por dentro. La arrogancia con los hombres Dios la detesta.»

Palabra del Señor



viernes, 6 de noviembre de 2009

Los milagros de JESÚS

Sana al paralítico en el estanque

En el estanque de Bethesda en Jerusalén, Jesús sana a un hombre que hacía 38 años estaba enfermo sin poder caminar.

Juan 5:5-9

Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

Lecturas del 06/10/2009, Viernes de la 31ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 15, 14-21)

Ministro de Cristo Jesús para con los gentiles, para que la ofrenda de los gentiles agrade a Dios
Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente estoy convenido de que rebosáis de buena voluntad y de que os sobra saber para aconsejaros unos a otros. A pesar de eso, para traeros a la memoria lo que ya sabéis, os he escrito, a veces propasándome un poco. Me da pie el don recibido de Dios, que me hace ministro de Cristo Jesús para con los gentiles: mí acción sacra consiste en anunciar el Evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles, consagrada por e Espíritu Santo, agrade a Dios. En Cristo Jesús estoy orgulloso de mi trabajo por Dios. Sería presunción hablar de algo que no fuera lo que Cristo hace por mi miedo para que los gentiles respondan a la fe, con mis palabras y acciones con la fuerza de señales y prodigios, con la fuerza del Espíritu de Dios Tanto, que en todas direcciones, a partir de Jerusalén y llegando hasta la Iliria, lo he dejado todo lleno del Evangelio de Cristo. Eso sí, para mi es cuestión de amor propio no anunciar el Evangelio más que donde no se ha pronunciado aún el nombre de Cristo; e vez de construir sobre cimiento ajeno, hago lo que dice la Escritura: «Los que no tenían noticia lo verán, los que no habían oído hablar comprenderán.»

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 16, 1-8)

Los hijos de este mundo son más astutos con su gente que con los hijos de la luz.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido." El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa." Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?" Éste respondió: "Cien barriles de aceite." El le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta." Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" Él contestó: "Cien fanegas de trigo." Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta." Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que habla procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.»

Palabra del Señor

jueves, 5 de noviembre de 2009

Los Miliagrso de JESÚS

Sana al siervo de un centurión

En otro milagro, Jesús sana al siervo de un centurión en Cafarnaúm, sin tener contacto con el hombre enfermo.

Mateo 8:5-13

Entrando Jesús en Cafarnaúm, vino a él un centurión, rogándole, y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos; mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.

Lucas 7:1-10

Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Cafarnaúm. Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano. Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.

Lecturas del 05/10/2009, Jueves de la 31ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 14, 7-12)

En la vida y en la muerte somos del Señor
Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para si mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos. Tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? Y tú, ¿por qué desprecias a tu hermano? Todos compareceremos ante el tribunal de Dios, porque está escrito: «Por mi vida, dice el Señor, ante mi se doblará toda rodilla, a mí me alabará toda lengua.» Por eso, cada uno dará cuenta a Dios de sí mismo

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 15, 1-10)

Habrá alegría en el cielo por un pecador que se convierta.
En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: -«Ése acoge a los pecadores y come con ellos.» Jesús les dijo esta parábola: -«Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido." Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse. Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, reúne a las amigas y a las vecinas para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido." Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta. »

Palabra del Señor

miércoles, 4 de noviembre de 2009

LOS MILAGROS DE JESÚS

A partir de hoy vamos hacer un recorrido por todos los milagros que JESÚS realizo en su vida entre nosotros.
Espero que os guste.

Convierte el agua en vino

En su primer milagro registrado, que ocurrió en el área de Canaá de Galilea, Jesús convierte el agua en vino durante una fiesta de bodas después que al anfitrión se le terminó inesperadamente.

Juan 2:6-11

Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua
hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora. Este principio de señales hizo Jesús en
Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

Lecturas del 04/10/2009, Miércoles de la 31ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 13, 8-10)

Amar es cumplir la ley entera
Hermanos: A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 25-33)

El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío
En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: -«Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mi no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar. ¿0 qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»

Palabra del Señor.

martes, 3 de noviembre de 2009

Lecturas del 03/10/2009, Martes de la 31ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 5-16ª)

Cada miembro está al servicio de los otros miembros
Hermanos: Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros. Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la profecía, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con generosidad; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado. Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno. Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo. En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes. Servid constantemente al Señor, Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración. Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 15-24)

Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa
En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: -« ¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!» Jesús le contestó: -«Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: "Venid, que ya está preparado." Pero ellos se excusaron uno tras otro. El primero le dijo: "He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor. “Otro dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor." Otro dijo: "Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir." El criado volvió a contárselo al amo. Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado: "Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos." El criado dijo: "Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio." Entonces el amo le dijo: "Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa." Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete.»

Palabra del Señor.

Gracias REBECCA por tu colaboración

lunes, 2 de noviembre de 2009

Lecturas del 2/11/2009, Lunes de la 31ª semana de tiempo ordinario. Conmemoración de todos los fieles difuntos


PRIMERA LECTURA (Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 17-26)

Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor
Me han arrancado la paz, y ni me acuerdo de la dicha; me digo: «Se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor.» Fíjate en mi aflicción y en mi amargura, en la hiel que me envenena; no hago más que pensar en ello, y estoy abatido. Pero hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión; antes bien, se renuevan cada mañana: ¡qué grande es tu fidelidad! El Señor es mi lote, me digo, y espero en él. El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.

SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 6,3-9)

Andemos en una vida nueva
Hermanos: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Porque, si nuestra existencia está unida a él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya. Comprendamos que nuestra vieja condición ha sido crucificada con Cristo, quedando destruida nuestra personalidad de pecadores, y nosotros libres de la esclavitud al pecado: porque el que muere ha quedado absuelto del pecado. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6)

En la casa de mi Padre hay muchas estancias
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así; ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino. » Tomás le dice: -«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde: -«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»

Palabra del Señor.

Más abajo encontrareis la HOMILÍA correspondiente a estas lecturas.

Homilía - 02/11/2009, Lunes de la 31ª semana de tiempo ordinario

HOMILÍA
02/11/2009, Lunes de la 31ª semana de tiempo ordinario
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m

TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

NUESTRA VIDA ESTA EN LAS MANOS DE DIOS

La muerte y la vida

Esta fiesta está entroncada en la tradición de muchos pueblos, cristianos o no.
Es fiesta anclada en la nostalgia y en el recuerdo de los seres queridos a quienes Dios llamó a su presencia y que viven constantemente en nuestro corazón.
No es fácil hablar de la muerte cuando la vida discurre a borbotones y se afirma como una apuesta de perennidad, a través de unos planes de futuro que deseamos mantener a toda costa, pero está ahí con su machacona realidad. La vida es efímera, pasajera y discurre como un viaje de placer que pasa pronto, como un soplo, para que evoquemos la bondad del Creador y la veamos como un anticipo de lo que El nos tiene preparado.
La vida es un regalo único e irrepetible que debemos agradecer al Padre y vivirla en diversas etapas hasta su final. Todo tiene sentido si sabemos asumirla con la naturalidad del hijo que confía en su padre y en su promesa de acompañarnos por toda la eternidad.
Y esto es lo que ha hecho a través de Jesús: abrirnos de par en par las puertas de su casa y la seguridad del cielo donde la muerte ha sido aniquilada para siempre.
Mientras tanto nos toca asumir la realidad de nuestras limitaciones y vivir con criterios de solidaridad, dignidad y diligencia.

Pensar obsesivamente en la muerte significa no disfrutar de la vida, pero vivir sin contar con ella es como negar la última dimensión, que da sentido a lo que somos y lo que estamos llamados a ser.

¿Por qué volver la espalda ignorando nuestra condición?
¿Por qué no acercarnos a ella sin miedos ni sonrojos?
¿Acaso podemos eludirla?

Sólo desde la fe se puede integrar este acontecimiento, que es común a todos y es la última palabra sobre la vida, que sin Dios es destrucción, pero con él es un renacimiento a una vida superior.

Liturgia de hoy

La liturgia de hoy insiste, sobre todo en el Libro de las Lamentaciones- primera lectura-en los planteamientos mundanos que conducen al hombre a la destrucción: la vida es corta; vamos a disfrutarla a tope, porque es un camino sin retorno y nuestro cuerpo acabará en cenizas.

¿Para qué eslomarnos si nadie nos lo agradecerá ni se acordará de nosotros cuando hayamos muerto?
¿Para qué practicar la justicia y el bien si todo desemboca en lo mismo, en la nada?


Este sin sentido no merece la amargura que estamos pasando ni los sacrificios tienen su recompensa. Es ésta una visión pesimista de la vida descalificada por el autor sagrado, ya 300 años a.C., pero que podemos fijar como actual por su cruda realidad, como la desembocadura a la que nos lleva el río del materialismo reinante:
Como la madera se destruye por el fuego y la carne se pudre en un basurero, lo mismo ocurre con la Humanidad, según el planteamiento de muchos.

La Resurrección

“Así discurren y se engañan, porque no conocen los secretos de Dios ni esperan el premio de la virtud ni valoran el galardón de una vida intachable. Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen de su propio ser” (Sap 2,21-23)

Estas palabras nos adentran en un tema profundamente grato para los cristianos: la resurrección. Palabra mágica y horizonte definitivo de nuestra fe, de nuestra esperanza y nuestro amor.
Jorge Manrique en las famosas coplas a la muerte de su padre decía:

”Nuestras vidas son los ríos
Que van a dar en el mar,
Que es el morir;
Allí van los señoríos
Derechos a sé acabar
Y consumir.
Allí los ríos caudales,
Allí los otros medianos
Y más chicos,
Allegados son iguales
Los viven por sus manos
Y los ricos”

Cuando un río muere en el mar, sigue otra vida en la inmensidad de unas aguas que no tienen fin.
Somos barro, eso sí, pero con nuestro barro Dios ha hecho una realidad que desborda al barro, una obra de arte de un artista que nos ha preparado un destino sorprendente.
¡Qué grande debe ser el corazón de Dios!

El evangelio según San Lucas, conocido como el camino de Emaús descubre una vez más el estado de desánimo y de desengaño que embargaba a los dos discípulos ante la muerte de su Maestro. “Pensábamos”. Palabras similares a las que leemos en el libro de los Macabeos: ”la gente insensata pensaba que morían, pero viven felices”
También ellos pensaban que con la cruz se había acabado todo y su sueño se había esfumado. “Necios y torpes de corazón para entender la Escrituras” - les dice Jesús.

El camino hacia Emaús abre sus ojos para que disciernan los acontecimientos y la proyección esperanzada de la vida, que es comunión fraterna, llamada a la transformación, compartir de bienes y entrega amorosa.

Perder la vida por los demás es la alborada de un amanecer perpetuo de luz y antesala de reencuentro con los seres queridos. Nada se pierde cuando todo se gana.
A medida que vamos cumpliendo años nos vamos dando cuenta que cada vez tenemos más amigos allí, en la otra vida, que aquí en ésta. Padres, abuelos, primos y amigos que nos aguardan con los brazos abiertos, porque Dios ha dispuesto que el Amor no pase nunca. Esta es también nuestra esperanza, avalada por nuestros sentimientos y nuestra fe.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Lecturas del 01/11/2009, Domingo de la 31ª semana de tiempo ordinario. Todos los Santos


PRIMERA LECTURA (Lectura del libro del Apocalipsis 7,2-4. 9-14)

Apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua
Yo, Juan, vi a otro ángel que subía del oriente llevando el sello del Dios vivo. Gritó con voz potente a los cuatro ángeles encargados de dañar a la tierra y al mar, diciéndoles: -«No dañéis a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que marquemos en la frente a los siervos de nuestro Dios.» Oí también el número de los marcados, ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de Israel. Después de esto apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Y gritaban con voz potente: -« ¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!» Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro vivientes cayeron rostro a tierra ante el trono, y rindieron homenaje a Dios, diciendo: -«Amén. La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén.» Y uno de los ancianos me dijo: -«Ésos que están vestidos con vestiduras blancas ¿quiénes son y de dónde han venido?» Yo le respondí: -«Señor mío, tú lo sabrás.» Él me respondió. -«Éstos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero.»

SEGUNDA LECTURA (Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 1-3)

Veremos a Dios tal cual es
Queridos hermanos: Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
El mundo no nos conoce porque no le conoció a él. Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. Todo el que tiene esperanza en él se purifica a si mismo, como él es puro.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12ª)

Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: - «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.»

Palabra del Señor.
Más abajo encontrareis la HOMILÍA correspondiente a estas lecturas.



Homilía - 01/11/2009, Domingo de la 31ª semana de tiempo ordinario. Todos los Santos

HOMILÍA
01/11/2009, Domingo de la 31ª semana de tiempo ordinario. Todos los Santos.
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m

TODOS LOS SANTOS

Una nueva humanidad

Llevo, como la inmensa mayoría de los españoles, los apellidos de mis padres. De esta manera soy reconocido y figuran en mi carnet de identidad. Es evidente que no tengo ningún mérito por apellidarme así ni he hecho nada por adquirirlos. Pero son un don gratuito y generoso por parte de mi madre y de mi padre, y me siento muy orgulloso y honrado por llevarlos.

Todos nosotros somos santos, no por propios méritos, sino porque Santo es el apellido de nuestro Padre del Cielo, que nos ama y nunca dejará de amarnos. Somos sus hijos y de El hemos heredado la santidad y la dignidad de ser hijos del amor. Este don no es patrimonio de unos pocos, sino de todo hombre y toda mujer que vienen a este mundo.

En el santoral de cada día encontramos a numerosos santos canonizados por la Iglesia, presentados ante el pueblo como modelos de vida a seguir. Unos han marcado una pauta de popularidad en la historia de la Iglesia como Santa Teresa, San Antonio, San Fran cisco de Asís, San Francisco Javier; otros han sido recientemente reconocidos por sus virtudes ejemplares para el mundo de hoy, como el Papa Juan XXIII, Teresa de Calcuta, Damián de Beuster... Hay santos vivientes que destacan por su inquebrantable testimonio cristiano; cada uno de nosotros reconocemos a varios.

Evidentemente este calendario es muy limitado, puesto que son, como dice el libro del Apocalipsis, incontables en número, provenientes de toda tribu, raza o nación, que viven felices en el corazón de Dios.

Hoy celebramos su fiesta, el triunfo definitivo de nuestros seres queridos que abandonaron este mundo y participan ya de la vida de los bienaventurados. No sólo permanecen vivos en nuestro recuerdo, sino que son nuestros mejores valedores en el cielo. Hay una intercomunión entre ellos y nosotros mediante la oración. Es lo que confesamos cuando decimos: "creo en la comunión de los santos".

Esta es la humanidad nueva que ha llegado a su término y ve a Dios tal cual es. Es nuestra aspiración suprema, la gran utopía que nos va guiando a lo largo de la vida

Las bienaventuranzas

Al celebrar esta Fiesta del triunfo de Todos los Santos, estamos proclamando en realidad el amor de Dios que los ha acogido en su seno.

Los que formamos parte de la Iglesia militante esperamos también ver a Dios cara a cara.
Mientras tanto, Jesús nos brinda en esta Cara Magna de las Bienaventuranzas, la moral positiva que debemos seguir para llegar a ese encuentro definitivo con Dios.
No se es bueno por evitar el mal; se es bueno por hacer el bien.
En este sentido los pobres de espíritu, los mansos, los misericordiosos, los pacíficos, los limpios de corazón, los que lloran y se compadecen de las miserias humanas, los perseguidos por causa de la justicia... serán bienaventurados, vivirán perpetuamente con el Supremo Hacedor, las jerarquías del cielo y todos los Santos.
Aquí, en la tierra, disfrutamos de un anticipo cuando vivimos la comunión en la familia, en la amistad, en el matrimonio, en las relaciones sociales, en la convivencia fraterna, en la intimidad sexual, en la comunidad de fe...
Todo esto, lo sabemos, es efímero, puesto que la felicidad se nos escapa de las manos y tenemos una fecha de caducidad con la muerte.
También es cierto que gran parte de nuestras frustraciones, angustias y depresiones se producen entre las personas que amamos, al sentirnos infravalorados, utilizados o insuficientemente queridos.
A pesar de todo, no debemos dejarnos arrastrar por la pesadumbre y buscar siempre el lado positivo de los acontecimientos.

Los poderes de este mundo son vencidos

El poder, el dinero y la gloria de este mundo quedarán aniquilados por la muerte.
Los sistemas injustos, origen de la grave crisis que estamos viviendo, nos gritan bien a las claras que este desorden es insostenible.
Existe otra manera de organizar la convivencia si somos capaces de escuchar a los que tienen hambre y sed de justicia para configurar un mundo para todos (no sólo para ricos y poderosos) , donde cada cual arrima el hombro como puede, con humildad y entrega a los demás..

Volviendo a las Bienaventuranzas, los auténticos santos no hicieron ostentación de su condición de tales. Se limitaron a cumplir con su deber, llenando de sentido las cosas más sencillas y humildes, sacrificándose calladamente por los demás. Santos anónimos a quienes Jesús en el evangelio llama bienaventurados. Gente maltratada, humillada, escarnecida, perseguida, castigada por defender la justicia. Hombres y mujeres desprendidos, honrados, abiertos al perdón y a la misericordia, prestos para servir y acompañar al solitario, al enfermo, al débil, al parado, al emigrante. Con ellos, como escoltas de Jesús, se ha ido tejiendo la historia de “los mejores hijos de la Iglesia”, así llamados en el prefacio de la Eucaristía de hoy. Su sangre, también derramada para el perdón de los pecados, nos acerca cada vez más al misterio redentor de Cristo.

Unidos en comunión con nuestros hermanos, miembros de la Iglesia triunfante y junto a María, madre de todos los Santos, proclamemos juntos nuestra fe en Jesús, el Cordero de Dios degollado que quita el pecado del mundo y a quien alaba sin cesar el coro de todos los bienaventurados.