jueves, 16 de abril de 2026

Reflexión del 16/04/2026

Lecturas del 16/04/2026

En aquellos días, los apóstoles fueron conducidos a comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo: « ¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».
Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen».
Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.
El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz.
El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.

Palabra del Señor.

16 de Abril 2026 – Santa Engracia de Zaragoza

Prudencio nos narra la historia de esta santa. La historia se enmarca en la persecución de Diocleciano que abarcó a todo el Imperio. Marchaba desde Brácara, en Portugal, hasta la Galicia Narbonense, para contraer matrimonio con un alto jefe militar; con ella, sus familiares y amigos. En nombre de su padre, preside la comitiva, san Lupercio, tío de la santa. Al llegar a Zaragoza, coincidió con la venida del prefecto Daciano y sus órdenes de persecución contra los cristianos.

Engracia se presentó ante el Prefecto, confesó su fe, y se atrevió a defender a los seguidores de Cristo. Engracia no iba sola, le acompañaban los l8 pajes de su séquito dispuestos a correr la misma suerte que su ama. - "Juez inicuo ¿tu desprecias a tu Dios y Señor que está en los cielos y exterminas con tantas crueldades a sus admiradores? ¿Por qué te empeñas tú y tus emperadores a perseguir a los cristianos sólo porque no adoran a vuestros ídolos que son templo de los demonios?".

Daciano recordó que con santa Eulalia le fue mal su procedimiento y quiso cambiar de táctica con esta joven. Empezó con halagos y también fracasó. Engracia le animó que fuera él quien abrazase la fe en Jesucristo. No hubo nada que hacer y fue ordenado la ejecución de todos. Su martirio, ha quedado como uno de los más violentos. Se le atravesó la cabeza con un clavo.

miércoles, 15 de abril de 2026

Reflexión del 15/04/2026

Lecturas del 15/04/2026

Lecturas del 15/04/2026
En aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la celda y los sacó fuera, diciéndoles: «Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida».
Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo: «Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse que había pasado. Uno se presentó, avisando: «Mirad los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo».
Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

Palabra del Señor.

15 de Abril 2026 – San Marón

Ermitaño sirio que vivió en la orilla del río Orontes, en Apamea de Siria; San Juan Crisóstomo y Teodoreto le veneraron mucho y de ellos tenemos noticias de él. San Juan Crisóstomo, le escribía desde Cucusus, donde estaba desterrado, y se encomendaba a sus oraciones, rogándole le diera noticias suyas con la mayor frecuencia posible.

Dice de él Teodoreto: “Habiendo decidido vivir a cielo descubierto, se retiró a la cima de una montaña, que en un tiempo los paganos habían dedicado al culto, y consagró a Dios aquel lugar santo que había sido poseído por los demonios. En este lugar estableció su morada y sólo raramente hizo uso de una pequeña tienda que había construído. Practicaba no sólo las tareas habituales, sino que ideó también otras, enriqueciendo de este modo la vida ascética: el gran juez le otorgó una gracia equivalente a sus trabajos”. Añade también que fue un hombre que tuvo el don de la curación de los cuerpos y de las almas por medio de la oración, que adquirió gracias a las enseñanzas que recibió de su maestro San Zebino.

Generalmente rezaba de pie, aunque cuando ya era muy anciano, tenía que sostenerse con un báculo. A los que iban a consultarle, respondía con la mayor brevedad posible; tan deseoso estaba de pasar todo su tiempo en conversación con Dios.

La influencia de Marón marcó el movimiento eremítico en el región de Ciro. Formó a muchos santos ermitaños y fundó monasterios; sabemos que, cuando menos, tres grandes conventos llevaron su nombre. Teodoreto, obispo de Cirrus, dice que los numerosos monjes que poblaron su diócesis fueron formados por las instrucciones del santo. Pero también se extendió en la diócesis de Alepo, donde también practicaron la vida eremítica en su forma más severa las mujeres.

San Marón fue llamado al premio después de una corta enfermedad, la cual dice Teodoreto, reveló a todos la gran debilidad a que estaba reducido su cuerpo. Los pueblos vecinos se disputaron sus restos. El monasterio de Bait-Maron, construido sobre su tumba, ha dado nombre a la comunidad católica siria llamada "maronita", que defendieron con su vida la fe calcedonense. Tras una breve enfermedad murió. Es el único santo que ha dado nombre a todo un pueblo: los maronitas.

martes, 14 de abril de 2026

Reflexión del 14/04/2026

Lecturas del 14/04/2026

El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús: «¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor.

14 de Abril 2026 – Beato Pedro González (San Telmo)

Nació en Astorga (León) o en Frómista (Palencia), en el seno de una familia de la nobleza. Hizo brillantes estudios primero en la escuela monástica de Frómista y luego en elStudium Generale, futura universidad de Palencia bajo la protección de su tío el obispo don Tello Téllez de Meneses. Fue ordenado sacerdote, para llegar al poco tiempo a deán del cabildo catedralicio de Palencia.

Al parecer fue un eclesiástico fatuo, los historiadores más antiguos nos lo describen como "mancebo gentil y donairoso, de recio temple y muy dado a la ostentación". Una caída del caballo le hicieron cambiar de vida: un día Pedro iba montado en un brioso caballo cuando, tratando de hacer una de sus gracias ante el público palentino para llamar la atención, el caballo de un salto lo derribó bruscamente y cayó sobre un lodazal manchando aquellos vistosos vestidos de seda que vestía vanidosamente, y la rechifla general le hizo reflexionar, hasta ingresar en el convento dominico de San Pablo de Palencia donde, por obediencia, se convirtió en predicador itinerante. En su profesión realizó un cuarto de voto de imitar en todo a su fundador, santo Domingo de Guzmán, cosa que cumplió. Fue un hombre de profunda oración y de celo por la conversión de las almas. Como predicador itinerante recorrió Palencia, Castilla, León, Aragón, Navarra, Vasconia y Cataluña. Su predicación duró diez años y tuvo grandes frutos apostólicos. Llevó una vida de penitencia personal unido a un gran don de la palabra.

Estuvo con las tropas de san Fernando III, que le nombró confesor y capellán de la Corte y dada su posición contribuyó mucho en promover la cruzada contra los moros de Andalucía. Cuando fueron conquistadas Córdoba y Sevilla consiguió que los prisioneros árabes tuvieran un trato clemente. Su celo apostólico para elevar la moral de las tropas, no gustaron a todos que le tendieron varias trampas, de las que todas salió airoso. Terminada su misión con la Corte, se retiró al convento de Santiago, y durante el viaje de regreso de Sevilla a Santiago, se paró en el pueblo de Ramallosa en Portugal, donde detuvo una fortísima tormenta que amenazaba con no dejar terminar un puente, este hecho le hizo que la devoción popular lo tuviera como protector contra las tormentas, sobre todo las marinas.

Fue prior del convento de Guimaraes en Portugal donde tuvo una gran relación con beato Gonzalo de Amarante, y por fin se asentó en Tuy donde se hizo misionero de los marineros y allí murió, se dice después de una visión. En España se le invoca por los hombres del mar, y es conocido por "San Telmo", en su leyenda hay muchos milagros realizados en Tuy a los marineros. Su culto fue confirmado el 13 de diciembre de 1741 por el Papa Benedicto XIV. Patrón de Tuy y su diócesis.

lunes, 13 de abril de 2026

Reflexión del 13/04/2026

Lecturas del 13/04/2026

En aquellos días, Pedro y Juan, puestos en libertad, volvieron a los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos.
Al oírlo, todos invocaron a uno a Dios en voz alta, diciendo: «Señor, tú hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; tú que por el Espíritu Santo dijiste, por boca de nuestro padre David, tu siervo: “¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos planean proyectos vanos? Se presentaron los reyes de la tierra, los príncipes conspiraron contra el Señor y contra su Mesías”.
Pues en verdad se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien ungiste, para realizar cuanto tu mano y tu voluntad habían determinado que debía suceder. Ahora, Señor, fíjate en tus amenazas y concede a tus siervos predicar tu palabra con toda valentía; extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús».
Al terminar la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos; los llenó a todos el Espíritu Santo, y predicaban con valentía la palabra de Dios.
Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».
Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».
Nicodemo le pregunta: «¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?».
Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabemos de dónde viene ni adónde va. Así es todo lo que ha nacido del Espíritu».

Palabra del Señor.

13 de Abril 2026 – San Hermenegildo

Hijo del rey arriano Leovigildo y de Teodosia (hermana de san Isidoro de Sevilla) fue enviado a Sevilla, junto con su hermano Recaredo, para que se educaran en la escuela que regía su tío san Leandro. Hermenegildo se casó en Sevilla con la católica Ingunda, nieta de la segunda esposa de su padre, Gosvinda y, abrazó el catolicismo en el 579 (influido por su esposa y el obispo san Leandro), cuando era gobernador de la Bética, a pesar de todas las presiones que hizo sobre su esposa la reina Gosvinda para que Ingunda abrazase el arrianismo, a lo cual se negó y consiguió la conversión de su esposo, con el que se entendió muy bien. Al bautizarse, Hermenegildo tomó el nombre de Juan. Por otro lado se rebeló contra su padre, tomando el título de rey. Su padre luchó contra él, y Hermenegildo mandó a su esposa y a su hijo Atanagildo a Bizancio, donde murieron.

Prisionero a consecuencia de un complicado enfrentamiento político entre los hispano romanos (católicos) y los hispano godos (arrianos), sufrió por orden de su padre una dura cárcel, primero en Córdoba, luego Toledo, Valencia y finalmente en Tarragona. Vivió hundido en la miseria, atado de pies y manos, bajo la custodia de un carcelero que lo maltrató. Para evitar la apariencia misma de la convivencia con el arrianismo, renunció el día de Pascua, recibir la comunión de manos arrianas. Y obligado, en la misma cárcel a renegar de su fe católica, eligió el martirio, y fue asesinado por Sisberto en la cárcel. Si bien es verdad que su conversión más se debió a razones políticas, luego supo defender su fe en los momentos de mayor dificultad. El Papa san Gregorio Magno escribió sobre él un elogio entusiasta.

Desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales. La comisión nombrada por Benedicto XIV para la reforma del calendario litúrgico recomendó que se suprimiese el nombre de san Hermenegildo; en la actualidad sólo es memoria litúrgica en España y algunos países de tradición hispánica.