lunes, 11 de mayo de 2026

Compromiso con MARÍA 11/05/2026

MARíA esa gran mujer 11/05/2026

Reflexión del 11/05/2026

Lecturas del 11/05/2026

Nos hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor.

11 de Mayo 2026 – San Mamerto de Vienne

Parece que pertenecía a una opulenta familia de la ciudad de Galo en la provincia de Lyon. Fue reconocido por su conocimiento de asuntos profanos como también en Teología, y parece que estaba casado. Obispo de Vienne, en el Delfinado (461-475). Fue ayudado en la administración de la diócesis por su hermano Claudiano, persona de gran formación. La actividad de los hermanos se describe en una carta de san Sidonio Apollinar, en otra en cuyas cartas  van dirigidas al obispo Mamerto. 

En el año 463 Mamerto se involucró en una discusión con el papa san Hilario en referencia a los privilegios del obispo de Arles. El Papa san León I Magno había regulado los límites de las provincias eclesiásticas de Arles y Vienne: dejo a las diócesis de Valencia, Tarantasia, Genova, y Grenoble, pero todas las otras diócesis en ese distrito fueron hechas subordinadas a Arles. A pesar de esta decisión e infringiendo en los derechos de sus colegas en Arles. Mamerto consagró en el año 463 un obispo para la ciudad de Dea. El rey Gundiac de Borgoña se quejó con el papa san Hilario por su proceder, por ende el Papa le escribió al obispo Leoncio de Arles el 10 de Octubre de 463, pidiéndole que convocara un sínodo de obispos de las diferentes provincias para investigar este asunto. En una carta subsiguiente a los obispos de la provincia de Lyon, Vienne, Narbonnensis I y II y Alpina, el también hace referencia al asunto, y les exonera a asistir regularmente a las convocatorias establecidas sinodales de Leoncio. El sínodo estaba en contra de Mamerto, como nos enteramos en otra carta del Papa fechada el 25 de Febrero de 464. En esta Hilario declara que Mamerto y el obispo ilegalmente consagrado por él debería realmente ser destituidos; deseando, aun sin embargo que se le conceda clemencia, Hilario envió al obispo san Verano a informarle esto a Mamerto, si él no lo aceptaba y no se remitía a los órdenes del papa san León, también se le depravaría de las cuatro diócesis sufragáneas. Todavía dependientes de Vienne. 

La invalidez obispal dictaminada a Mamerto debía ser confirmada en su oficina por Leoncio, después de lo cual él podía retener la diócesis. Mamerto naturalmente cedió, ya que no encontramos más referencias subsecuentes de este incidente. 

Durante su episcopado, los restos de san Ferreol de Vienne fueron descubiertos, y fueron llevados por Mamerto en una Iglesia en Vienne, construida en honor de este santo mártir. Creador de las "Rogativas" precedentes a la Ascensión (474), después de la invasión de los hunos y los godos. Decía al respecto: "Nosotros rezamos al Señor que nos libere de nuestra enfermedad, de quitarnos sus flagelos, de preservarnos de todos los males, de guardarnos de la peste, del granizo, de la sequía, del furor de los enemigos; de darnos un tiempo favorable para la salud del cuerpo y para la fertilidad de la tierra; de hacernos gozar de la paz y de la tranquilidad perdonando nuestros pecados".

Esta noticia nos viene por medio del testimonio de san Sidonio Apollinar, y su segundo sucesor, san Avito de Vienne. En conexión con estas procesiones intercesoras, Mamerto convoca un sínodo en Vienne entre los años 471 y 475. Aproximadamente en el año 475 él asistió a un sínodo en Arles, que trataba acerca de las enseñanzas predestinadas de Lucidus, un sacerdote Galo. Como esta es la última información que tenemos con respecto a él, podemos asumir que pudo haber muerto poco tiempo después. Después de su muerte fue venerado como santo. Su nombre aparece en el "Martyrologium Hieronymianum" y en el "Martyrologium" de Florus de Lyon.