miércoles, 6 de mayo de 2026

Compromiso con MARÍA 06/05/2026

MARíA esa gran mujer 06/05/2026

Reflexión del 06/05/2026

Lecturas del 06/05/2026

En aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme al uso de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más de entre ellos subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia. Ello, pues, enviados por la Iglesia provistos de lo necesario, atravesaron Fenicia y Samaría, contando cómo se convertían los gentiles, con lo que causaron gran alegría a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén, fueron acogidos por la Iglesia, los apóstoles y los presbíteros; ellos contaron lo que Dios había hecho con ellos.
Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron, diciendo: «Es necesario circuncidarlos y ordenarles que guarden la ley de Moisés». Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Palabra del Señor.

06 de Mayo 2026 – Santo Domingo Savio

Santo Domingo Savio nació cerca de Turín el 1842. Sus padres, Carlos y Brígida, eran fieles cristianos, que procuraron buena educación para sus hijos. Era costumbre comulgar más tarde, pero Domingo fue admitido a los siete años dada su buena preparación. Entre los propósitos de aquel día figuran: "Mis amigos, Jesús y María. Antes morir que pecar". Y los cumplió.

A los doce años su padre se lo presentó a Don Bosco. - ¿Para qué puede servir esta tela?, preguntó Savio. - Para hacer un buen traje y regalárselo a Nuestro Señor. - Entendido. Pues yo soy la tela y usted el sastre: hagamos ese traje. Y de este modo entró Domingo en el colegio de Don Bosco, llamado "el Oratorio".

Oyó un día decir a Don Bosco: "Es voluntad de Dios que todos seamos santos. Es fácil hacerse santos, pues nunca falta la ayuda de Dios. Hay grandes premios para quien se". Y Domingo decidió hacerse santo. Don Bosco, su confesor y director, le enseñó que para ser santo no hacen falta grandes penitencias, sino cumplir la voluntad de Dios y servirle con alegría. Para ello es necesario sobrellevar con paciencia las molestias del prójimo, convertir en virtud lo que es necesidad, cumplir alegremente el propio deber y trabajar con ilusión por la salvación de las almas.

Domingo tenía su genio y sus arrebatos, pero aprendió a dominarlos. También pasó por la crisis de la edad. Don Bosco le repetía: "Constante alegría. Cumplimiento de los deberes sin desfallecer. Empeño en la piedad y el estudio. Participar en los recreos, que también pueden santificarse". Y tanto se esforzó éste pequeño apóstol que, según Don Bosco "Savio llevaba más almas al confesonario con sus recreos que los predicadores con sermones".

Era muy amante del canto. Tenía una voz hermosísima. El Papa Pío XII lo nombró patrono y modelo de los Pueri Cantores del mundo entero. Purificaba la intención: cantaba sólo para agradar a Dios. En la clase siempre estaba entre los primeros. También en esto quería dar ejemplo. Sabía que cada minuto de tiempo es un tesoro. Sabía que el tiempo es cielo.

Se desvivía por sus compañeros. Les aconsejaba, les corregía, les consolaba, les reconciliaba, como a dos que se habían desafiado "a muerte". Les socorría. A uno le dio sus guantes, aunque él tenía sabañones. No tenía respetos humanos. Era valiente en la profesión de la fe. No toleraba palabras malsonantes y menos blasfemias. Una vez sus compañeros tenían en sus manos una revista sucia. Se la arrebató y la rompió en mil pedazos.

Practicó una devoción tierna y profunda a la Virgen. A ella entregó su corazón. Vibró con emoción cuando en 1854 Pío IX definió el dogma de la Inmaculada Concepción. Su amor a Jesús Sacramentado era extraordinario. Apenas despertaba, su corazón volaba al sagrario. Le gustaba ayudar a Misa. Parecía un serafín cuando la ayudaba. Hacía frecuentes visitas "al Prisionero del altar". Otro de sus grandes amores era el amor al Papa. El Señor le premió estos amores con gracias y carismas muy especiales.

De repente se presentó una misteriosa enfermedad. Las causas pudieron ser el rápido crecimiento, el esfuerzo en el estudio -pues deseaba ser un santo y sabio sacerdote- y la tensión espiritual, en su afán por la salvación de las almas -otro de los amores de Don Bosco- especialmente en misiones.

Cuando se acercaba la muerte, abrió los ojos y dijo: "¡Qué cosas tan hermosas estoy viendo! ¡La Santísima Virgen viene a llevarme!" y así expiró. Era el 9 de marzo de 1857. Pío XII lo proclamó Santo el año 1954.

martes, 5 de mayo de 2026

Compromiso con MARÍA 05/05/2026

MARíA esa gran mujer 05/05/2026

Reflexión del 05/05/2026

Lecturas del 05/05/2026

En aquellos días, llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio y se ganaron a la gente; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dándole por muerto. Entonces lo rodearon los discípulos; él se levantó y volvió a la ciudad.
Al día siguiente, salió con Bernabé para Derbe. Después de predicar el Evangelio en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios.
En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Y después de predicar la Palabra en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían encomendado a la gracia de Dios para la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Se quedaron allí bastante tiempo con los discípulos.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado.” Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo».

Palabra del Señor.

05 de Mayo 2026 – Nuestra Señora de Europa

Nuestra Señora de Europa o la Virgen de Europa es una advocación mariana cuya devoción se inició en Gibraltar y en menor medida en Algeciras, España. El continente europeo fue consagrado bajo la protección de Nuestra Señora de Europa en el siglo XIV desde el santuario en Gibraltar, donde la devoción todavía continúa hoy en día, después de 700 años. Es la santa patrona católica de Gibraltar.

En el 711 la península ibérica fue invadida por los moros provenientes de África. Entre el 742 y el 1300 construyeron lo que hoy se conoce como el Castillo del Moro; en el punto más sur de la Roca, junto al mar, construyó una mezquita. Los moros vivieron en Gibraltar hasta el 1309. Existen motivos históricos para sostener la hipótesis de que la mezquita fue construida antes de esa fecha: se sabe que ya durante la breve ocupación española (1309 - 1333) la mezquita se usaba como santuario cristiano. 

Del 1333 al 1462 Gibraltar estuvo de nuevo bajo el dominio árabe; el 20 de agosto de 1462 fue reconquistada y los moros expulsados definitivamente, año en el que reconquistó Gibraltar Don Rodrigo Ponce de León y Núñez y convirtió la mezquita en templo cristiano en honor de Nuestra Señora de Europa. Además, se edificó una gran capilla perpendicular a la pared este de la mezquita, dando lugar al Santuario de Nuestra Señora de Europa. Allí se instaló una estatua de madera policromada en color rojo, azul y dorado de la Virgen sedente y con el Niño en sus brazos, ambos coronados. La Virgen sostiene en su mano derecha un cetro con tres flores que simbolizan el Amor, la Verdad y la Justicia.

Portillo, historiador español del siglo XVII, evidenció en sus libros la belleza y riqueza que emanaba el Santuario, así como los muchos milagros que allí ocurrieron. El padre Jerónimo de la Concepción, que escribió un libro sobre Nuestra Señora de Europa, también menciona en el mismo los milagros que se le atribuyen.

El santuario sufrió varios avatares a lo largo de los siglos siguientes: En 1704, Gibraltar fue tomado por la flota británica y el Santuario fue nuevamente saqueado. Las estatuas de la Virgen y el Niño fueron mutiladas y arrojadas al mar, pero sus restos fueron hallados por un pescador que hizo entrega de los mismos al sacerdote Juan Romero de Figueroa, que llevó los restos de la estatua a Algeciras para ponerlos a salvo.

Durante el Gran asedio a Gibraltar de 1779 a 1783 el santuario quedó demolido, pero se fabricó una réplica de la imagen de la virgen de Europa que se colocó en el altar principal de la catedral gibraltareña.

La imagen original permaneció en la Capilla de Nuestra Señora de Europa de Algeciras hasta 1864, año en que fue devuelta a Gibraltar y quedó una copia de la misma en Algeciras.

La restauración del Santuario abandonado comenzó en 1962 y en septiembre de este mismo año se celebró otra vez misa en el lugar. El 7 de octubre de 1968 se trasladó la imagen de Nuestra Señora de Europa al Santuario.

En 1973 se realizaron obras de ampliación y remodelación. En 1979 Juan Pablo II aprobó oficialmente el título del Santuario como Nuestra Señora de Europa y Patrona de Gibraltar cuya fiesta se celebra el 5 de mayo, día en que se conmemora también el Día de Europa. En 2009 se ha celebrado el 700 aniversario de la devoción a la Virgen de Europa.