Jesús de Nazareth 35 de 50
lunes, 23 de marzo de 2009
Lecturas del 23/03/2009, Lunes de la 4ª semana de Cuaresma.
PRIMERA LECTURA (Lectura del libro de Isaías 65, 17-21)
Ya no se oirán gemidos ni llantos
Así dice el Señor: «Mirad: yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva: de lo pasado no habrá recuerdo ni vendrá pensamiento, sino que habrá gozo y alegría perpetua por lo que voy a crear. Mirad: voy a transformar a Jerusalén en alegría, y a su pueblo en gozo; me alegraré de Jerusalén y me gozaré de mi pueblo, y ya no se oirán en ella gemidos ni llantos; ya no habrá allí niños malogrados ni adultos que no colmen sus años, pues será joven el que muera a los cien años, y el que no los alcance se tendrá por maldito. Construirán casas y las habitarán, plantarán viñas y comerán sus frutos.»
EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Juan 4, 43-54)
Anda, tu hijo está curado
En aquel tiempo, salió Jesús de Samaria para Galilea. Jesús mismo había hecho esta afirmación: «Un profeta no es estimado en su propia patria.» Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaúm. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verle, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: - «Como no veáis signos y prodigios, no creéis.» El funcionario insiste: - «Señor, baja antes de que se muera mi niño.» Jesús le contesta: - «Anda, tu hijo está curado.» El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo estaba curado. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron: - «Hoy a la una lo dejó la fiebre.» El padre cayó en la cuenta de que ésa era la hora cuando Jesús le había dicho: «Tu hijo está curado.» Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.
Palabra del Señor.
(Gracias, REBECCA por tu colaboración)
Ya no se oirán gemidos ni llantosAsí dice el Señor: «Mirad: yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva: de lo pasado no habrá recuerdo ni vendrá pensamiento, sino que habrá gozo y alegría perpetua por lo que voy a crear. Mirad: voy a transformar a Jerusalén en alegría, y a su pueblo en gozo; me alegraré de Jerusalén y me gozaré de mi pueblo, y ya no se oirán en ella gemidos ni llantos; ya no habrá allí niños malogrados ni adultos que no colmen sus años, pues será joven el que muera a los cien años, y el que no los alcance se tendrá por maldito. Construirán casas y las habitarán, plantarán viñas y comerán sus frutos.»
EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Juan 4, 43-54)
Anda, tu hijo está curadoEn aquel tiempo, salió Jesús de Samaria para Galilea. Jesús mismo había hecho esta afirmación: «Un profeta no es estimado en su propia patria.» Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaúm. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verle, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: - «Como no veáis signos y prodigios, no creéis.» El funcionario insiste: - «Señor, baja antes de que se muera mi niño.» Jesús le contesta: - «Anda, tu hijo está curado.» El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo estaba curado. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron: - «Hoy a la una lo dejó la fiebre.» El padre cayó en la cuenta de que ésa era la hora cuando Jesús le había dicho: «Tu hijo está curado.» Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.
Palabra del Señor.
(Gracias, REBECCA por tu colaboración)
domingo, 22 de marzo de 2009
Lecturas del 22/03/2009, Domingo de la 4ª semana de Cuaresma.
PRIMERA LECTURA (Lectura del segundo libro de las Crónicas 36, 14-16. 19-23)
La ira y la misericordia del Señor se manifiestan en la deportación y en la liberación del pueblo
En aquellos días, todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, según las costumbres abominables de los gentiles, y mancharon la casa del Señor, que él se había construido en Jerusalén. El Señor, Dios de sus padres, les envió desde el principio avisos por medio de sus mensajeros, porque tenía compasión de su pueblo y de su morada. Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que subió la ira del Señor contra su pueblo a tal punto que ya no hubo remedio. Los caldeos incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén; pegaron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. Y a los que escaparon de la espada los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos del rey y de sus hijos hasta la llegada del reino de los persas; para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta jeremías: «Hasta que el país haya pagado sus sábados, descansará todos los días de la desolación, hasta que se cumplan los setenta años.» En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra del Señor, por boca de Jeremías, movió el Señor el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: «Así habla Ciro, rey de Persia: "El Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá. Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él, y suba!"»
SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 4-10)
Estando muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo
Hermanos: Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Pues somos obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.
EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 14-21)
Dios mandó su Hijo al mundo para que el mundo se salve por él
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: - «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.»
Palabra del Señor.
La ira y la misericordia del Señor se manifiestan en la deportación y en la liberación del puebloEn aquellos días, todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, según las costumbres abominables de los gentiles, y mancharon la casa del Señor, que él se había construido en Jerusalén. El Señor, Dios de sus padres, les envió desde el principio avisos por medio de sus mensajeros, porque tenía compasión de su pueblo y de su morada. Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que subió la ira del Señor contra su pueblo a tal punto que ya no hubo remedio. Los caldeos incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén; pegaron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. Y a los que escaparon de la espada los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos del rey y de sus hijos hasta la llegada del reino de los persas; para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta jeremías: «Hasta que el país haya pagado sus sábados, descansará todos los días de la desolación, hasta que se cumplan los setenta años.» En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra del Señor, por boca de Jeremías, movió el Señor el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: «Así habla Ciro, rey de Persia: "El Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá. Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él, y suba!"»
SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 4-10)
Estando muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con CristoHermanos: Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Pues somos obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.
EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 14-21)
Dios mandó su Hijo al mundo para que el mundo se salve por élEn aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: - «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.»
Palabra del Señor.
Más abajo encontrareis la HOMILÍA correspondiente a estas lecturas.
Homilía - 22/03/2009, Domingo de la 4ª semana de Cuaresma
HOMILÍA
22/03/2009, Domingo de la 4ª semana de Cuaresma Ciclo B
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m.
22/03/2009, Domingo de la 4ª semana de Cuaresma Ciclo B
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m.
El exilio
El libro de las Crónicas hace referencia a una de las experiencias más dolorosas para el Pueblo de Israel: el exilio en Babilonia.El autor del libro saca como consecuencia que es un castigo por las traiciones y prevaricaciones del Pueblo, que debe retornar cuanto antes a Dios, porque su misericordia es siempre superior a su cólera.
El exilio es un tiempo de esclavitud, de privaciones, de trabajo, de nostalgia, pero sobre todo de reflexión ante la magnitud del desastre.
Para el auténtico creyente hay abierto un resquicio hacia la esperanza, como queda reflejado en el salmo 136: “que se me peque la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías”.
Ciro, rey de Persia, un pagano, es el brazo benevolente, el “emisario” de Dios para liberar al Pueblo...
La salvación: pura gracia
Si el Pueblo fue liberado por Ciro, el nuevo Pueblo, la Iglesia, es salvado por pura
La encarnación es un don gratuito de Dios a través de Jesús, que ha muerto por nosotros para que tengamos vida eterna; El nos ha abierto definitivamente las puertas del cielo como herencia gratuita, porque nos ama.
Debemos agradecer a Dios este regalo con la práctica de las buenas obras.
La salvación universal
Mirando la cruz podemos sentir el amor que Dios tiene a toda la humanidad sin distinción de pueblos, razas y condiciones sociales.
Dios no envía a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo.
Sin embargo, la salvación no se impone a nadie, se propone.
El misterio de la libertad aparece en el evangelio de hoy con toda su crudeza: “la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas”• (Jn 3,19).
Ser luz
Este es el gran reto para los hombres y mujeres de hoy,
que nos movemos entluces y sombras, en permanente búsqueda de un camino firme y seguro, que nunca se termina de alcanzar. Lo normal es circular por arenas movedizas, entre incertidumbres que nos obligan a renacer cada día, a reafirmar la fe para no claudicar.Desgraciadamente hay entre nosotros personas que al mal lo llaman bien y al bien lo llaman mal, dentro de una degeneración moral inconcebible hace pocos años.
Esta degeneración viene avalada a menudo por quienes nos mal gobiernan y aprueban leyes por decreto ley, porque no se atreven a preguntar al pueblo por temor a ser rechazados. Disfrazan bajo una capa de progreso lo que es un atentado al sentido común, al correcto entender de la gente honrada.
De esta manera, la práctica religiosa es una actividad de carcas, de anticuados; la fe, un recurso de insensatos; la moral, una norma impuesta; la autoridad familiar, una referencia a extinguir...
¿Hasta dónde llegarán algunos en sus aberraciones?
Los espartanos, 300 años antes de Jesucristo, ya eliminaban a los niños con taras de nacimiento despeñándolos desde la roca Tarpeya.
La Nueva Ley del aborto, que pretende sacar adelante el actual Gobierno de España por decreto ley, es una camuflada licencia para matar, alegando los derechos de las madres a quienes se da vía libre para abortar; nada se habla de otras posibilidades como la adopción, apoyos mediáticos, ayuda sicológica, aportación económica, desactivación de las presiones del entorno social...La mujer, creada para ser madre, para dar a luz nuevas vidas, sufre las consecuencias traumáticas de políticas destructivas y machistas. ¡Vaya progreso!
Esta semana celebraremos la Semana de la Vida. Los cristianos debemos sumarnos a quienes trabajan y luchan por defenderla, sin claudicar ante amenazas y descalificaciones de algunos medios de comunicación, de conocida militancia antirreligiosa, que intentan ridiculizar o trivializar un problema tan dramático como éste.
Menos mal que buena parte de los intelectuales españoles se han alineado en contra de las pretensiones gubernamentales, lanzadas en un momento de gravísima recesión económica, quizás para esconder insolvencias o carencia de ideas y medidas para afrontar la crisis. El tiempo dará, quitará razones y colocará a cada uno en su sitio, porque sólo se recoge de lo que se siembra.
Pero, no se puede consentir que haya especies de animales protegidas (y deben serlo) mientras se deja a los niños por nacer en el desamparo más absoluto. ¡Verlo para creerlo!
La LUZ terminará prevaleciendo sobre las TINIEBLAS de la muerte y la VERDAD sobre la MANIPULACION.
Que tengáis feliz día del Señor y hasta el próximo Domingo HERMANOS.
sábado, 21 de marzo de 2009
Lecturas del 21/03/2009, Sábado de la 3ª semana de Cuaresma.
PRIMERA LECTURA (Lectura de la profecía de Oseas 6,1-6)Quiero misericordia, y no sacrificios
Vamos a volver al Señor: él, que nos despedazó, nos sanará; él, que nos hirió, nos vendará. En dos días nos sanará; al tercero nos resucitará; y viviremos delante de él. Esforcémonos por conocer al Señor: su amanecer es como la aurora, y su sentencia surge como la luz. Bajará sobre nosotros como lluvia temprana, como lluvia tardía que empapa la tierra. - « ¿Qué haré de ti, Efraín? ¿Qué haré de ti, Judá? Vuestra piedad es como nube mañanera, como rocío de madrugada que se evapora. Por eso os herí por medio de los profetas, os condené con la palabra de mi boca. Quiero misericordia, y no sacrificios; conocimiento de Dios, más que holocaustos.»
EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 18, 9-14)El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no
En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: - «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: "¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo." El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador." Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Palabra del Señor.
viernes, 20 de marzo de 2009
Decálogo CUARESMAL
El tiempo de Cuaresma es un momento de especial preparación interior este decálogo cuaresmal que puede ser una buena guía para cumplir con este propósito
1. Romperás de una vez por todas con lo que tú bien sabes que Dios no quiere, aunque te agrade mucho, aunque te cueste “horrores” dejarlo. Lo arrancarás sin compasión como un cáncer que te está matando.
“¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida? (Mc 8, 36)
2. Compartirás tu pan con el hambriento, tus ropas con el desnudo, tus palabras con el que vive en soledad, tu tiempo y consuelo con el que sufre en el cuerpo o en el alma, tu sonrisa con el triste, tu caridad con TODOS. Examinarás esto con cuidado cada noche.
"En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis." (Mt 25, 40)
3. Dedicarás un buen tiempo todos los días para estar a solas con Dios, para hablar con Él de corazón a Corazón. Será un tiempo de agradecer, de pedir perdón, de alabarle y adorarle, de suplicar por la salvación de TODOS. Este tiempo no es negociable.
“Sucedió que por aquellos días se fue él al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios.” (Lc 6, 12)
4. Confiarás en Dios a pesar de tus pecados y miserias. Creerás que Dios es más fuerte que todo el mal del mundo. No permitirás que ni dolor, ni pesar alguno, ni “tu negra suerte”, ni las injusticias y traiciones sufridas te hagan dudar ni por un momento del amor infinito que Dios te tiene. Él ha muerto en cruz para salvarte de tus pecados.
“Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.” (Sal 23, 4)
5. Mirarás sólo a Dios y a tus hermanos. Mirarte tanto te hace daño, porque te envaneces viendo los dones que nos son tuyos o te desalientas viendo sin humildad tus miserias. Mira a Jesús y habrá paz en tu corazón. Mira las necesidades de tus hermanos y ya no tendrás tiempo de pensar en ti; te harás más humana, más cristiana.
“Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra.” (Col 3, 1-2)
6. Ayunarás de malos pensamientos: serás puro de corazón. Ayunarás de acciones egoístas: serás más útil para los demás. Ayunarás de toda hipocresía: serás veraz. Ayunarás de lo superfluo: serás pobre de espíritu.
“¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?” (Is 58, 6)
7. Perdonarás una y mil veces a quien te ha herido, con causa o sin ella, justa o injustamente, esté arrepentido o no. Un perdón que no será sólo tolerar o soportar sino que ha de brotar del amor sincero y sobrenatural. Los perdonarás uno por uno, primero en tu corazón y luego, si te es posible, también con tus palabras. No permitirás que el rencor ni el resentimiento envenenen tu corazón.
“Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34)
8. Ofrecerás sacrificios agradables al Señor. Los harás en silencio, sin que nadie se dé cuenta. Buscarás con ello reparar por tus pecados y los de TODOS los hombres. Querrás con ello desprenderte de las cosas materiales, que tanto te agradan, para poder hacerte más libre y ser una mujer para Dios. Pero sobre todo ejercerás el sacrificio de vivir con perfección la caridad en todo momento con TODOS tus hermanos.
“No os olvidéis de hacer el bien y de ayudaros mutuamente; ésos son los sacrificios que agradan a Dios.” (Heb 13, 16)
9. Amarás la humildad y procurarás vivirla de la siguiente manera: reconocerás tus pecados; considerarás a los demás mejores que tú; agradecerás las humillaciones sin dejarte arrastrar por el amor propio; no buscarás los honores, ni los puestos, ni el poder, ni la fama, que todo eso es de Dios; te harás servidora de todos.
“el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos”. (Mc 10, 43-44)
10. Anunciarás a los hombres la verdad del Evangelio. Les dirás sin temor que Dios los ama, que se ha hecho hombre por ellos y ha muerto en la cruz para salvarlos. Les mostrarás que sólo Él los puede hacer plenamente felices. Les harás ver que la vida que tiene su origen en Dios, es muy corta, se pasa rápido y que Dios es su destino final; vivir por Dios, con Dios y en Dios es lo sensato y seguro.
“Y les dijo: «ID por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación» “. (Mc 16, 15)
1. Romperás de una vez por todas con lo que tú bien sabes que Dios no quiere, aunque te agrade mucho, aunque te cueste “horrores” dejarlo. Lo arrancarás sin compasión como un cáncer que te está matando.“¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida? (Mc 8, 36)
2. Compartirás tu pan con el hambriento, tus ropas con el desnudo, tus palabras con el que vive en soledad, tu tiempo y consuelo con el que sufre en el cuerpo o en el alma, tu sonrisa con el triste, tu caridad con TODOS. Examinarás esto con cuidado cada noche.
"En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis." (Mt 25, 40)
3. Dedicarás un buen tiempo todos los días para estar a solas con Dios, para hablar con Él de corazón a Corazón. Será un tiempo de agradecer, de pedir perdón, de alabarle y adorarle, de suplicar por la salvación de TODOS. Este tiempo no es negociable.
“Sucedió que por aquellos días se fue él al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios.” (Lc 6, 12)
4. Confiarás en Dios a pesar de tus pecados y miserias. Creerás que Dios es más fuerte que todo el mal del mundo. No permitirás que ni dolor, ni pesar alguno, ni “tu negra suerte”, ni las injusticias y traiciones sufridas te hagan dudar ni por un momento del amor infinito que Dios te tiene. Él ha muerto en cruz para salvarte de tus pecados.
“Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.” (Sal 23, 4)
5. Mirarás sólo a Dios y a tus hermanos. Mirarte tanto te hace daño, porque te envaneces viendo los dones que nos son tuyos o te desalientas viendo sin humildad tus miserias. Mira a Jesús y habrá paz en tu corazón. Mira las necesidades de tus hermanos y ya no tendrás tiempo de pensar en ti; te harás más humana, más cristiana.
“Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra.” (Col 3, 1-2)
6. Ayunarás de malos pensamientos: serás puro de corazón. Ayunarás de acciones egoístas: serás más útil para los demás. Ayunarás de toda hipocresía: serás veraz. Ayunarás de lo superfluo: serás pobre de espíritu.
“¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?” (Is 58, 6)
7. Perdonarás una y mil veces a quien te ha herido, con causa o sin ella, justa o injustamente, esté arrepentido o no. Un perdón que no será sólo tolerar o soportar sino que ha de brotar del amor sincero y sobrenatural. Los perdonarás uno por uno, primero en tu corazón y luego, si te es posible, también con tus palabras. No permitirás que el rencor ni el resentimiento envenenen tu corazón.
“Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34)
8. Ofrecerás sacrificios agradables al Señor. Los harás en silencio, sin que nadie se dé cuenta. Buscarás con ello reparar por tus pecados y los de TODOS los hombres. Querrás con ello desprenderte de las cosas materiales, que tanto te agradan, para poder hacerte más libre y ser una mujer para Dios. Pero sobre todo ejercerás el sacrificio de vivir con perfección la caridad en todo momento con TODOS tus hermanos.
“No os olvidéis de hacer el bien y de ayudaros mutuamente; ésos son los sacrificios que agradan a Dios.” (Heb 13, 16)
9. Amarás la humildad y procurarás vivirla de la siguiente manera: reconocerás tus pecados; considerarás a los demás mejores que tú; agradecerás las humillaciones sin dejarte arrastrar por el amor propio; no buscarás los honores, ni los puestos, ni el poder, ni la fama, que todo eso es de Dios; te harás servidora de todos.
“el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos”. (Mc 10, 43-44)
10. Anunciarás a los hombres la verdad del Evangelio. Les dirás sin temor que Dios los ama, que se ha hecho hombre por ellos y ha muerto en la cruz para salvarlos. Les mostrarás que sólo Él los puede hacer plenamente felices. Les harás ver que la vida que tiene su origen en Dios, es muy corta, se pasa rápido y que Dios es su destino final; vivir por Dios, con Dios y en Dios es lo sensato y seguro.
“Y les dijo: «ID por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación» “. (Mc 16, 15)
Lecturas del 20/03/2009, Viernes de la 3ª semana de Cuaresma.
No volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos
Así dice el Señor: «Israel, conviértete al Señor Dios tuyo, porque tropezaste por tu pecado. Preparad vuestro discurso, volved al Señor y decidle: "Perdona del todo la iniquidad, recibe benévolo el sacrificio de nuestros labios. No nos salvará Asiria, no montaremos a caballo, no volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos. En ti encuentra piedad el huérfano." Yo curaré sus extravíos, los amaré sin que lo merezcan, mi cólera se apartará de ellos. Seré para Israel como rocío, florecerá como azucena, arraigará como el Líbano. Brotarán sus vástagos, será su esplendor como un olivo, su aroma como el Líbano. Vuelven a descansar a su sombra: harán brotar el trigo, florecerán como la viña; será su fama como la del vino del Líbano. Efraín, ¿qué te importan los ídolos? Yo le respondo y le miro: yo soy como un ciprés frondoso: de mí proceden tus frutos. ¿Quién es el sabio que lo comprenda, el prudente que lo entienda? Rectos son los caminos del Señor: los justos andan por ellos, los pecadores tropiezan en ellos.»
EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 28b-34)El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y lo amarás
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: - «¿Qué mandamiento es el primero de todos?» Respondió Jesús: - «El primero es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser." El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos.» El escriba replicó: - «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.» Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: -«No estás lejos del reino de Dios.» Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor.
jueves, 19 de marzo de 2009
Lecturas del 19/03/2009, Jueves de la 3ª semana de Cuaresma. San José, esposo de la Virgen María
El Señor Dios le dará el trono de David, su padre
En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor: -«Ve y dile a mi siervo David: "Esto dice el Señor: Cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Él construirá una casa para mi nombre, y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre." »
SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 13. 16-18. 22)Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza
Hermanos: No fue la observancia de la Ley, sino la justificación obtenida por la fe, la que obtuvo para Abrahán y su descendencia la promesa de heredar el mundo. Por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia; así, la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la descendencia legal, sino también para la que nace de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así, dice la Escritura: «Te hago padre de muchos pueblos.» Al encontrarse con el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe, Abrahán creyó. Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se le había dicho: «Así será tu descendencia.» Por lo cual le valió la justificación.
EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 16. 18-21. 24a)José hizo lo que le había mandado el ángel del Señor
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo, El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: -«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.» Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor
Palabra del Señor.
Homilía - 19/03/2009, Jueves de la 3ª semana de Cuaresma
HOMILÍA
19/03/2009, Jueves de la 3ª semana de Cuaresma Ciclo B
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m.
SAN JOSE
EL HOMBRE HONRADO, JUSTO Y FIEL
19/03/2009, Jueves de la 3ª semana de Cuaresma Ciclo B
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m.
SAN JOSE
EL HOMBRE HONRADO, JUSTO Y FIEL
En los pocos pasajes evangélicos que aparece José lo hace siempre en función de Jesús y de María. Siempre prestando un servicio, siempre atento, como Abraham, a lo que Dios le va pidiendo.De esta manera asume el embarazo de su esposa, cuando aún no habían convivido juntos, y decide abandonarla en secreto, para no hacerle daño, para no llamar la atención.
Al recibir la revelación de Dios sobre la realidad de lo que estaba pasando, se entrega de todo corazón a la misión que le ha sido confiada: ser esposo y padre; el que alimenta, guía y dirige su familia desde la sencillez de un trabajo y desde la pobreza.
No se cita ni un solo milagro de José, pero la Iglesia lo reconoce como la persona más cercana a Jesús, inmediatamente después de la Virgen María, pero ¿cabe mayor milagro e influencia que educar a su hijo, Jesús, aunque no sea su padre biológico?
Es de suponer que José, como buen padre judío, ilustraría a Jesús en las Sagradas Escrituras, en las tradiciones de su pueblo, en los comportamientos humanos.
El mismo Lucas recuerda, para que no haya dudas, que Jesús “iba creciendo en edad, sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres” (Lc.2,52).
La pérdida de Jesús en el templo, el reencuentro con sus padres y los razonamientos que les da, van abriéndoles a éstos hacia el misterio de su vocación mesiánica. Algo que meditaban constantemente en su corazón.
Seguramente el diálogo, la comunicación, el respeto, la mutua aceptación y el amor
entrañable que se vivía en el hogar de Nazaret contribuyeron en buena medida a configurar la condición humana de Jesús.Es fácil deducir que Jesús vivió con José y María las bienaventuranzas antes de proclamarlas. ¿Cómo se explica sino la reiteración de Jesús en llamar a Dios “abba” (padrecito) sin haberlo experimentado primero en los labios de sus padres?
Nada hay más importante en la vida que educar a un hijo. Y esto lo supo hacer José con creces.
El “hijo del carpintero”, como popularmente era conocido Jesús entre sus paisanos, se destaparía más tarde como “rabí”, como “Mesías”, como “el Hijo del Hombre”, como el “Hijo de Dios”.
Hay un paralelismo claro entre Abraham, Patriarca por excelencia del AT. Y José, Patriarca del NT. Ambos son invitados por Dios a salir de su tierra; Abraham, de Ur de Caldea; José, de Belén. Los dos conocen las penalidades del destierro, son padres por encima de toda esperanza y a los dos se les exige similares sacrificios. Los dos también creen, se abandonan a la providencia de Dios, obedecen, se ponen en camino, rezan y se constituyen en padres de muchos pueblos.
Hoy es la fiesta de este hombre humilde y extraordinario, elocuente en su silencio, ejemplar en su discreción. Destaca de él más lo que se supone que lo que se dice. Basta mirar a Jesús para valorar su grandeza de espíritu.
En algunos lugares se le venera como abogado de la buena muerte al depositar su último aliento en los brazos de Jesús y de María.
Desde hace muchos años celebramos también en esta fecha el DIA DEL SEMINARIO.Se necesitan con urgencia vocaciones religiosas y sacerdotes, que guíen y alimenten como José al Pueblo de Dios.
Algunas de nuestras diócesis tienen vacíos sus centros de formación. Otras, como Madrid y Toledo han experimentado durante los últimos años un fuerte incremento en el
número de seminaristas. Pero son la excepción en medio de una carestía vocacional casi generalizada.
¿A qué se debe la crisis? ¿A la falta de entrega? ¿Al materialismo hedonista y consumista? ¿A la disminución alarmante de la natalidad? ¿Al descrédito de la Iglesia?
-Todo es de falta de generosidad a la llamada.
Me resisto a creer que Dios no siga llamando. Y hemos de pedirle, con palabras de Jesús “al dueño de la mies que envíe operarios a su mies.”
Es largo el período de formación de nuestros seminaristas para capacitarles humana,intelectual y cristianamente de cara al servicio que deben prestar al Pueblo de Dios.Henri Nowmen, sacerdote holandés y autor de un pequeño libro titulado “En nombre de Jesús” traza las líneas maestras del sacerdote del futuro.
Nowmen cambió radicalmente su forma de vida y se fue a Canadá a convivir con una comunidad del “El Arca”, institución fundada por Jean Vanier, que acoge a personas con deficiencia mental. Allí experimenta el significado de la entrega, la ternura y el amor. En síntesis viene a decir lo siguiente sobre el líder cristiano del futuro:
Está llamado a ser alguien irrelevante, presentándose ante el mundo como persona totalmente vulnerable.El gran mensaje que debemos ofrecer es que Dios nos ama, no por lo que hacemos o hemos logrado, sino porque Dios nos ha escogido para proclamar ese amor como la verdadera fuente de toda vida humana. Esto lleva a un cambio de objetivos eludiendo tareas y liderazgos que no son de nuestra competencia y que ahora son asumidos por la sociedad y profesionales cualificados.
Sin embargo, en el mundo actual crece el sentimiento de soledad, abandono, vacío, falta de intimidad, ausencia de auténticos amigos, lo que origina minusvalías morales y espirituales de difícil curación. Aquí sí es necesaria la presencia del sacerdote.
Debe ser un místico, profundamente enraizado en el amor primero de Dios, de vivir en su presencia y escuchar su voz.
Pero sin duda y ante todo, debe ser persona con ansia de vivir en la presencia de Dios, de escuchar su voz, de estar en contacta con la Palabra encarnada de Dios.
Otro rasgo es el sentido comunitario, superando el creciente individualismo de los sacerdotes actuales. Jesús envió a predicar “de dos en dos” y estamos llamados a proclamar la buena nueva en comunidad, a ejercer de pastores que se sacrifican, acompañan y aman a su grey, sin ningún atisbo de poder.
Finalmente, y no es menos importante, quienes sirven como pastores de la comunidad siempre han de estar dispuestos a confesar su fragilidad y pedir perdón en los fallos, así como dejarse querer y apoyar por quienes, formando parte de su vida, lo tienen a su lado como guía, como padre o como hermano… Nouwen decía también que los líderes del futuro deberán saber iluminar los acontecimientos y los conflictos con una fe articulada en la presencia de Dios, identificando los caminos por los que Dios conduce a su pueblo...
Estas ideas sobre los líderes religiosos son aplicables a todo creyente, ya que la causa del evangelio es misión de todos. Bueno es reflexionarlas y valorarlas a la luz de Dios en esta fiesta de San José, enmarcada dentro de la Cuaresma y en los albores de la primavera, para despertar del letargo vacilante de una fe cristiana que, aparentemente, se tambalea. Aunque Dios sigue estando a nuestro lado.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Lecturas del 18/03/2009, Miércoles de la 3ª semana de Cuaresma.
PRIMERA LECTURA (Lectura del libro del Deuteronomio 4, 1. 5-9) Poned por obra los mandatos
Moisés habló al pueblo, diciendo: - «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os mando cumplir. Así viviréis y entraréis a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar. Mirad, yo os enseño los mandatos y decretos que me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella. Ponedlos por obra, que ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos que, cuando tengan noticia de todos ellos, dirán: "Cierto que esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente." Y, en efecto, ¿hay alguna nación tan grande que tenga los dioses tan cerca como lo está el Señor Dios de nosotros, siempre que lo invocamos? Y, ¿cuál es la gran nación, cuyos mandatos y decretos sean tan justos como toda esta ley que hoy os doy? Pero, cuidado, guárdate muy bien de olvidar los sucesos que vieron tus ojos, que no se aparten de tu memoria mientras vivas; cuéntaselos a tus hijos y nietos.»
Quien cumpla y enseñe será grande
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.»
Palabra del Señor.
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