sábado, 24 de octubre de 2009

Lecturas del 24/10/2009, Sábado de la 29ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 1-11)

El Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros
Hermanos: Ahora no pesa condena alguna sobre los que están unidos a Cristo Jesús, pues, por la unión con Cristo Jesús, la ley del Espíritu de vida me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Lo que no pudo hacer la Ley, reducida a la impotencia por la carne, lo ha hecho Dios: envió a su Hijo encarnado en una carne pecadora como la nuestra, haciéndolo víctima por el pecado, y en su carne condenó el pecado. Así, la justicia que proponía la Ley puede realizarse en nosotros, que ya no procedemos dirigidos por la carne, sino por el Espíritu. Porque los que se dejan dirigir por la carne tienden a lo carnal; en cambio, los que se dejan dirigir por el Espíritu tienden a lo espiritual. Nuestra carne tiende a la muerte; el Espíritu, a la vida y a la paz. Porque la tendencia de la carne es rebelarse contra Dios; no sólo no se somete a la ley de Dios, ni siquiera lo puede. Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 13, 1-9)

Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.
En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó: _« ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.» Y les dijo esta parábola: -«Uno tenla una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde? Pero el viñador contestó: "Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas." »

Palabra del Señor.




viernes, 23 de octubre de 2009

Lecturas del 23/10/2009, Viernes de la 29ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 7, 18-25ª)

¿Quién me librará de este cuerpo presa de la muerte?
Hermanos: Sé muy bien que no es bueno eso que habita en mi, es decir, en mi carne; porque el querer lo bueno lo tengo a mano, pero el hacerlo, no. El bien que quiero hacer no lo hago; el mal que no quiero hacer, eso es lo que hago. Entonces, si hago precisamente lo que no quiero, señal que no soy yo el que actúa, sino el pecado que habita en mi. Cuando quiero hacer lo bueno, me encuentro inevitablemente con lo malo en las manos. En mi interior me complazco en la ley de Dios, pero percibo en mi cuerpo un principio diferente que guerrea contra la ley que aprueba mi razón, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mi cuerpo. ¡Desgraciado de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo presa de la muerte? Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, y le doy gracias.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 54-59)

Si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?
En aquel tiempo, decía Jesús a la gente: -«Cuando veis subir una nube por el poniente, decís en seguida: "Chaparrón tenemos", y así sucede. Cuando sopla el sur, decís: "Va a hacer bochorno", y lo hace. Hipócritas: si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer? Cuando te diriges al tribunal con el que te pone pleito, haz lo posible por llegar a un acuerdo con él, mientras vais de camino; no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues el último céntimo. »

Palabra del Señor

jueves, 22 de octubre de 2009

Lecturas del 22/10/2009, Jueves de la 29ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 6, 19-23)

Ahora, emancipados del pecado, habéis sido hechos esclavos de Dios
Hermanos: Uso un lenguaje corriente, adaptándome a vuestra debilidad, propia de hombres; quiero decir esto: si antes cedisteis vuestros miembros como esclavos a la inmoralidad y al desorden, para el desorden total, ponedlos ahora al servicio de la justicia para vuestra santificación. Cuando erais esclavos del pecado, la justicia no os gobernaba. ¿Qué frutos dabais entonces? Frutos de los que ahora os avergonzáis, porque acaban en la muerte. Ahora, en cambio, emancipados del pecado y hechos esclavos de Dios, producís frutos que llevan a la santidad y acaban en vida eterna. Porque el pecado paga con muerte, mientras que Dios regala vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 49-53)

No he venido a traer paz, sino división
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojala estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres Contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.»

Palabra del Señor

miércoles, 21 de octubre de 2009

Lecturas del 21/10/2009, Miércoles de la 29ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 6, 12-18)

Ofreceos a Dios como hombres que de la muerte han vuelto a la vida
Hermanos: Que el pecado no siga dominando vuestro cuerpo mortal, ni seáis súbditos de los deseos del cuerpo. No pongáis vuestros miembros al servicio del pecado, como instrumentos para la injusticia; ofreceos a Dios como hombres que de la muerte han vuelto a la vida, y poned a su servicio vuestros miembros, como instrumentos para la justicia. Porque el pecado no os dominará: ya no estáis bajo la Ley, sino bajo la gracia. Pues, ¿qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la Ley, sino bajo la gracia? ¡De ningún modo! ¿No sabéis que, al ofreceros a alguno como esclavos para obedecerle, os hacéis esclavos de aquel a quien obedecéis: bien del pecado, para la muerte, bien de la obediencia, para la justicia? Pero, gracias a Dios, vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fuisteis entregados y, liberados del pecado, os habéis hecho esclavos de la justicia.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 39-48)

Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.» Pedro le preguntó: -«Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?» El Señor le respondió: -« ¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.»

Palabra del Señor

martes, 20 de octubre de 2009

Lecturas del 20/10/2009, Martes de la 29ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 12. 15b. 17-19. 20b-21,)

Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte. Cuanto más ahora vivirán y reinarán
Hermanos: Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron. Si por la transgresión de uno murieron todos, mucho más, la gracia otorgada por Dios, el don de la gracia que correspondía a un solo hombre, Jesucristo, sobró para la multitud. Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuanto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el don de la justificación. En resumen: si el delito de uno trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y la vida. Si por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos. Si creció el pecado, más desbordante fue la gracia. ¡Y así como reinó el pecado, causando la muerte, as! también, por Jesucristo, nuestro Señor, reinará la gracia, causando una justificación que conduce a la vida eterna.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 35-38)

Dichosos los criados a quienes el Señor, al llegar los encuentra en vela
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.»

Palabra del Señor

lunes, 19 de octubre de 2009

Lecturas del 19/10/2009, Lunes de la 29ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 20-25)

Está escrito también por nosotros, a quienes nos valdrá si creemos en él
Hermanos: Ante la promesa de Dios Abrahán no fue incrédulo, sino que se hizo fuerte en la fe, dando con ello gloria a Dios, al persuadirse de que Dios es capaz de hacer lo que promete, por lo cual le valió la justificación. Y no sólo por él está escrito: «Le valió», sino también por nosotros, a quienes nos valdrá si creemos en el que resucitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, que fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 13-21)

Lo que has acumulado, ¿de quién será?
En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: -«Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia. » Él le contestó: -«Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?» Y dijo a la gente: -«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.» Y les propuso una parábola: -«Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: "¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha." Y se dijo: "Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida." Pero Dios le dijo: "Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?" Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios. »

Palabra del Señor.

domingo, 18 de octubre de 2009

Lecturas del 18/10/2009, Domingo de la 29ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura del libro de Isaías 53, 10-11)

Cuando entregue su vida como expiación, verá su descendencia, prolongará sus años
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos.

SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16)

Acerquémonos con seguridad al trono de la gracia
Hermanos: Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 35-45)

El Hijo del hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: - «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.» Les preguntó: - « ¿Qué queréis que haga por vosotros?» Contestaron: - «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.» Jesús replicó: - «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?» Contestaron: - «Lo somos.» Jesús les dijo: - «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.» Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: - «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.»

Palabra del Señor.

Más abajo encontrareis la HOMILÍA correspondiente a estas lecturas.



Homilía - 18/10/2009, Domingo de la 29ª semana de tiempo ordinario

HOMILÍA
18/10/2009, Domingo de la 29ª semana de tiempo ordinario
Realizada por: P. Luis Carlos Aparicio Mesones s.m

La Palabra, Luz para los Pueblos

Este es el lema escogido para el Domund de este año.
Todos estamos llamados a compartir, anunciar al mundo y extender esta palabra de salvación en las diversas culturas, a fin de que su mensaje sea conocido y aceptado.

El Papa, Benedicto XVI, en su mensaje para la Jornada Mundial de la Misiones, de este año, comentando las palabras de Ap.21, 24: ”Las naciones caminarán a tu luz”, nos exhorta a que cada uno reavive en sí mismo la conciencia del mandato misionero de Cristo, de “hacer discípulos de todos los pueblos” (Mt.28,19), siguiendo los pasos de San Pablo, el Apóstol de las Gentes.

El objetivo de la gran misión de la Iglesia no es otro que el del mismo Cristo: iluminar con la luz del evangelio a todos los pueblos en su camino hacia Dios, para que en El tengan su realización plena y su cumplimiento.

En este sentido, la primera lectura, es un canto a los que por amor entregan su vida bajo el peso de los sufrimientos: “Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos” (Is.53, 11). Pero es igualmente una llamada a la esperanza: “Por los trabajos de su alma verá la luz”.

La segunda lectura insiste en el apoyo prometido por Cristo en (Mt.28, 20), al afirmar que “no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades”. (Heb.4, 159. Por eso: “Acerquémonos con seguridad al trono de la gracias, para alcanzar misericordia y encontrar gracias que nos auxilie oportunamente” (Heb.4, 16).

Ser una familia

Vivimos en un mundo globalizado, que busca soluciones a sus crisis. Esto es, en cierto modo, un logro de la gran familia humana, que aspira a la unidad, pero comporta riesgos de monopolios y de búsqueda del lucro como valor supremo, olvidando que hay una ética de solidaridad y comportamiento justo.
Aquí es donde los cristianos debemos dar el don de pecho, porque está en juego el desarrollo armónico de la sociedad y del mundo.

El mensaje del Papa nos invita a dar respuesta, presentando a Cristo, enviado por Dios al mundo para dar testimonio del amor.
Formamos parte de esta familia humana, que ha de ser transformada desde la fe que ilumina, aúna voluntades y da sentido a la convivencia.
El racismo, la discriminación, la marginación de amplios sectores de la sociedad, la pobreza que subyace como consecuencia de sistemas económicos injustos... son fruto del grave deterioro moral que sufrimos. Millones de seres humanos se ven abocados a la desesperanza y al silencio.

La Iglesia se hace presente a través de los misioneros en una lucha desigual por desarraigar estas lacras. Y lo hace con las únicas “armas” que tiene a su alcance: el servicio, la entrega generosa, la encarnación en las realidades humanas que más denigran la dignidad de la persona, la fuerza persuasiva de la palabra que salva,, el amor que se da gratis.
La iglesia particular no es plenamente católica si no es misionera: una Iglesia cerrada en sí misma, sin apertura a los demás, es una iglesia enferma.
Cada año aumenta el número de misioneros provenientes de las iglesias jóvenes de los antiguos países de misión. Estos traen el empuje de las nuevas generaciones que, de evangelizadas se han convertido en evangelizadoras.

Entre los muchos ejemplos de misioneros a imitar podemos fijarnos en el beato Damián de Veuster, el apóstol de los leprosos, canonizado el pasado Domingo por el Papa Benedicto XVI.
El P. Damián ejerció la compasión como medida del amor y vivió como un leproso más dentro de la insoportable atmósfera de la isla de Molokai.
Al dolor físico de la enfermedad se sumó la incomprensión de las autoridades religiosas y civiles de su tiempo, puesto que no rechazó la publicidad ni los donativos ni los honores que le fueron dados como representante de los leprosos. Al contrario, lo asumió como medio para aliviar el sufrimiento de sus hermanos leprosos...
El P. Damián comentó varias veces que se sentía “el misionero más feliz del mundo”.

Poder, dinero, gloria.

En el evangelio de hoy, Jesús nos da la clave donde proceden los más graves problemas del mundo: el poder. Personifican esta aspiración los discípulos de Jesús Santiago y Juan, que desean ocupar el primer lugar en el rango de los Apóstoles. Los otros se indignan, porque pretenden la misma finalidad.
Jesús les alecciona sobre el cáliz y la cruz (sufrimiento y muerte) para hacerles comprender el camino auténtico del evangelio. Aún así, algunos no entendieron el mensaje, porque después de la resurrección le preguntan: “¿es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel? (Hech.1, 6).

El poder, ejercido como dominio para sojuzgar a los pueblos y adueñarse de sus riquezas, es el desencadenante de la mayor parte de los conflictos de la humanidad: guerras, atropellos, esclavitudes, divisiones.
A nivel familiar, ocasiona rupturas, odios y posturas irreconciliables.
El mismo Jesús fue tentado en el desierto por el diablo para que se hiciera con el poder, amasara las riquezas y ostentara toda la gloria mundana.

La tentación acecha a todas las instituciones, de las que no escapa la Iglesia. Hemos vivido, por desgracia, épocas aciagas, y vemos a menudo ejemplos que escandalizan.
Los “trepas” de ahora, en el ámbito religioso, político y social son, como los Zebedeos, mal vistos. El pueblo llano disculpa más fácilmente al cura que ha caído en una debilidad humana (alcohol, sexo) que al “pesetero”.

El Reino que predica Jesús tiene su fundamento en el servicio; su programa espiritual rechaza la ambición, el autoritarismo, la supremacía del dinero y el prestigio personal que deshumaniza, divide y adultera la sana convivencia.
En este sentido, los misioneros son la avanzadilla más auténtica de la Iglesia y testimonian con su vida humilde y sacrificada que es posible la utopía predicada por Jesús: un mundo mejor y distinto.

Nuestras oraciones y ofrendas

Trascribo las palabras finales del Papa Benedicto XVI sobre esta jornada misionera:
“Pido por lo tanto a todos los católicos que recen al Espíritu Santo, para que aumente en la Iglesia la pasión por difundir el reino de Dios, y que sostengan a los misioneras, a las misioneras y las comunidades cristianas comprometidas en primera línea en esta misión, a veces en ambientes hostiles de persecución.
Al mismo tiempo, invito a todos a dar un signo creíble de comunión entre las Iglesias, con una ayuda económica, especialmente en la fase de crisis que está padeciendo la humanidad, para colocar a las Iglesias locales en condición de iluminar a las gentes con el Evangelio de la caridad.
Nos guíe en nuestra acción misionera la Virgen María, Estrella de la Nueva Evangelización, que ha dado al mundo a Cristo, puesto como luz de las gentes, para que lleve la salvación “hasta los confines de la tierra”
(Hech 13,47).

Seamos generosos, iluminemos con nuestro ejemplo.

sábado, 17 de octubre de 2009

Lecturas del 17/10/2009, Sábado de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 13, 16-18)

Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza
Hermanos: No fue la observancia de la Ley, sino la justificación obtenida por la fe, la que obtuvo para Abrahán y su descendencia la promesa de heredar el mundo. Por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia; así la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la descendencia legal, sino también para la que nace de la e de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así, dice la Escritura: “Te hago padre de muchos pueblos”. Al encontrarse con el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe, Abrahán creyó. Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se le había dicho: “Así será tu descendencia”.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 8-12)

El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Si uno se pone de mi parte ante los hombres, también el Hijo del hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios. Y si uno me reniega ante los hombres, lo renegarán a él ante los ángeles de Dios. Al que hable contra el Hijo del hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de lo que vais a decir, o de cómo os vais a defender. Porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir.»

Palabra del Señor.






viernes, 16 de octubre de 2009

Lecturas del 16/10/2009, Viernes de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 1-8)

Abrahán creyó a Dios, y esto le valió la justificación
Hermanos: Veamos el caso de Abrahán, nuestro progenitor según la carne. ¿Quedó Abrahán justificado por sus obras? Si es así, tiene de qué estar orgulloso; pero, de hecho, delante de Dios no tiene de qué. A ver, ¿qué dice la Escritura?: «Abrahán creyó a Dios, y esto le valió la justificación.» Pues bien, a uno que hace un trabajo el jornal no se le cuenta como un favor, sino como algo debido; en cambio, a éste que no hace ningún trabajo, pero tiene fe en que Dios hace justo al impío, esa fe se le cuenta en su haber. También David llama dichoso al hombre a quien Dios otorga la justificación, prescindiendo de sus obras: «Dichoso el hombre que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le cuenta el pecado.»

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 1-7)

Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: -«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.»

Palabra del Señor.

jueves, 15 de octubre de 2009

Lecturas del 15/10/2009, Jueves de la 28ª semana de tiempo ordinario. Santa Teresa de Jesús.


PRIMERA LECTURA (Lectura del libro del Eclesiástico 15, 1-6)

Lo llena de sabiduría e inteligencia
El que teme al Señor obrará así, observando la ley, alcanzará la sabiduría. Ella le saldrá al encuentro como una madre y lo recibirá como la esposa de la juventud; lo alimentará con pan de sensatez y le dará a beber agua de prudencia; apoyado en ella no vacilará y confiado en ella no fracasará; lo ensalzará sobre sus compañeros, para que abra la boca en la asamblea; lo llena de sabiduría e inteligencia, lo cubre con vestidos de gloria; alcanzará gozo y alegría, le dará un nombre perdurable.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-30)

Soy manso y humilde de corazón
En aquel tiempo, exclamó Jesús: -«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. SI, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Palabra del Señor.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Lecturas del 14/10/2009, Miércoles de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 2,1-11)

Pagará a cada uno según sus obras, primero al judío, pero también al griego
Tú, el que seas, que te eriges en juez, no tienes disculpa; al dar sentencia contra el otro te condenas tú mismo, porque tú, el juez, te portas igual. Todos admitimos que Dios condena con derecho a los que obran mal, a los que obran de esa manera. Y tú, que juzgas a los que hacen eso, mientras tú haces lo mismo, ¿te figuras que vas a escapar de la sentencia de Dios? ¿O es que desprecias el tesoro de su bondad, tolerancia y paciencia, al no reconocer que esa bondad es para empujarte a la conversión? Con la dureza de tu corazón impenitente te estás almacenando castigos para el día del castigo, cuando se revelará el justo juicio de Dios, pagando a cada uno según sus obras. A los que han perseverado en hacer el bien, porque buscaban contemplar su gloria y superar la muerte, les dará vida eterna; a los porfiados que se rebelan contra la verdad y se rinden a la injusticia, les dará un castigo implacable. Pena y angustia tocarán a todo malhechor, primero al judío, pero también al griego; en cambio, gloria, honor y paz a todo el que obre. El bien, primero al judío, pero también al griego; porque Dios no tiene favoritismos

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 42-46)

¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley!
En aquel tiempo, dijo el Señor: -« ¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar, sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo! » Un maestro de la Ley intervino y le dijo: -«Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros.» Jesús replicó: -« ¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo! »

Palabra del Señor.

martes, 13 de octubre de 2009

Lecturas del 13/10/2009, Martes de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 1, 1-7)

Por Cristo hemos recibido este don y esta misión: hacer que los gentiles respondan a la fe
Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, escogido para anunciar el Evangelio de Dios. Este Evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor. Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús. A todos los de Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de los santos, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 29-32)

A esta generación no se le dará, más que el signo de Jonás
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: -«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.»

Palabra del Señor

lunes, 12 de octubre de 2009

Lecturas del 12/10/2009, Lunes de la 28ª semana de tiempo ordinario. Nuestra Señora del Pilar



PRIMERA LECTURA (Lectura del primer libro de las Crónicas 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2)

Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda que David le había preparado.
En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca del Señor al lugar que le habla preparado. Luego reunió a los hijos de Aarón y a los levitas. Luego los levitas se echaron los varales a los hombros y levantaron en peso el arca de Dios, tal como habla mandado Moisés por orden del Señor. David mandó a los jefes de los levitas organizar a los cantores de sus familias, para que entonasen cantos festivos acompañados de instrumentos, arpas, cítaras y platillos. Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda que David le habla preparado. Ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión a Dios y, cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28)

Dichoso el vientre que te llevó
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: -«Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.» Pero él repuso: -«Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.»

Palabra del Señor

domingo, 11 de octubre de 2009

Lecturas del 11/10/2009, Domingo de la 28ª semana de tiempo ordinario.

PRIMERA LECTURA (Lectura del libro de la Sabiduría 7, 7 11)

En comparación de la sabiduría, tuve en nada la riqueza
Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro. La quise más que la salud y la belleza, y me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso. Con ella me vinieron todos los bienes juntos, en sus manos había riquezas incontables.

SEGUNDA LECTURA (Lectura de la carta a los Hebreos 4, 12-13)

La palabra de Dios juzga los deseos e intenciones del corazón
La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón. No hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.

EVANGELIO (Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 17-30)

Vende lo que tienes y sígueme
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?» Jesús le contestó: « ¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.» Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.» Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme.» A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: « ¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!» Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.» Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?» Jesús se les quedó mirando. Y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.» Pedro se puso a decirle: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.» Jesús dijo: «Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones- , y en la edad futura, vida eterna.»

Palabra del Señor.


Más abajo encontrareis la HOMILÍA correspondiente a estas lecturas.