miércoles, 7 de mayo de 2025
Lecturas del 07/05/2025
Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaria.
Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él.
Saulo, por su parte, se ensañaba con la Iglesia; penetrando en las casas y arrastrando a la cárcel a hombres y mujeres.
Los que habían sido dispersados iban de un lugar a otra anunciando la Buena Nueva de la Palabra. Felipe bajó a la ciudad de Samaria y les predicaba a Cristo. El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.
En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis.
Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.
Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día.
Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».
Palabra del Señor.
07 de Mayo 2025 – Santa Rosa Venerini
En Roma, santa Rosa Venerini, virgen, nacida en Viterbo, que fundó las Maestras Pías Venerinas, con las que abrió en Italia las primeras escuelas para la educación de las niñas.
Nació en Viterbo, Italia. En su juventud quiso dedicarse a la vida religiosa, pero se enamoró de un joven y sintió dudas de su vocación, hasta que el joven murió, y entonces no tuvo dudas de su verdadera vocación.
En 1673 ingresó en el monasterio de dominicas de Santa Catalina de Viterbo, donde permaneció sólo algunos meses, porque tuvo que atender a su madre viuda y gravemente enferma. Por las tardes reunió en su casa a señoras y jóvenes para rezar el rosario y enseñar el catecismo. Había invitado a su casa a las jóvenes y a las mujeres de su barrio para rezar juntas el rosario y se dio cuenta que ninguna de ellas sabía rezar. Comenzó a hacer algunas preguntas de catecismo y todas se quedaron mudas por la sorpresa. Rosa comprendió que la mujer de su tiempo era esclava de la ignorancia y de la pobreza, destinada a los trabajos más pesados y que nadie se preocupaba por su bienestar. Entonces, rezó mucho para comprender la voluntad de Dios y, con dos amigas, decidió abrir una escuela para las niñas pobres. La primera de estas escuelas se abrió en 1685, alentada por el padre jesuita Ignacio Martinelli.
Cada día, por las callecitas de Viterbo pasaba una niña tocando una campana y llamando a todas las muchachas y niñas de la ciudad. Las lecciones comenzaban con la oración, seguía la catequesis, los trabajos manuales femeninos y aprender a leer y escribir bien. En poco tiempo la escuela de Rosa cambió fisonomía y recibió peticiones para fundar otras escuelas de parte de Obispos y Cardenales. Las Maestras no eran religiosas pero vivían como tales y fueron llamadas Maestras Pías, incluso en Roma las llamaron Maestras Santas.
En el año 1713 Rosa abrió una escuela en Roma y el Papa Clemente XI le hizo el honor de una visita. El Papa se quedó toda la mañana en la escuela, junto con ocho cardenales, escuchó la lección de catecismo e interrogó a las alumnas. Al final llamó a Rosa y a sus compañeras, les agradeció por su precioso trabajo, les dio una medalla de plata y les dijo: “Deseo que estas escuelas se difundan en todas nuestras ciudades”. En poco tiempo se abrieron escuelas por todas partes.
El cardenal Marco Antonio Barbarico la invitó a fundar algo similar en Montefiascone, que quedó encomendada a santa Lucía Filippini y evolucionó de forma autónoma con el nombre de Maestras Pías de Santa Lucía Filippini. El papa Clemente XI, le prestó todo su apoyo. Aunque su obra evolucionó en una Congregación religiosa ella nunca emitió votos. Siempre llevó una vida de intensa oración, y profunda confianza en la Providencia. Murió en Roma. El 15 de octubre de 2006 fue canonizada por el papa Benedicto XVI.
Nació en Viterbo, Italia. En su juventud quiso dedicarse a la vida religiosa, pero se enamoró de un joven y sintió dudas de su vocación, hasta que el joven murió, y entonces no tuvo dudas de su verdadera vocación.
En 1673 ingresó en el monasterio de dominicas de Santa Catalina de Viterbo, donde permaneció sólo algunos meses, porque tuvo que atender a su madre viuda y gravemente enferma. Por las tardes reunió en su casa a señoras y jóvenes para rezar el rosario y enseñar el catecismo. Había invitado a su casa a las jóvenes y a las mujeres de su barrio para rezar juntas el rosario y se dio cuenta que ninguna de ellas sabía rezar. Comenzó a hacer algunas preguntas de catecismo y todas se quedaron mudas por la sorpresa. Rosa comprendió que la mujer de su tiempo era esclava de la ignorancia y de la pobreza, destinada a los trabajos más pesados y que nadie se preocupaba por su bienestar. Entonces, rezó mucho para comprender la voluntad de Dios y, con dos amigas, decidió abrir una escuela para las niñas pobres. La primera de estas escuelas se abrió en 1685, alentada por el padre jesuita Ignacio Martinelli.
Cada día, por las callecitas de Viterbo pasaba una niña tocando una campana y llamando a todas las muchachas y niñas de la ciudad. Las lecciones comenzaban con la oración, seguía la catequesis, los trabajos manuales femeninos y aprender a leer y escribir bien. En poco tiempo la escuela de Rosa cambió fisonomía y recibió peticiones para fundar otras escuelas de parte de Obispos y Cardenales. Las Maestras no eran religiosas pero vivían como tales y fueron llamadas Maestras Pías, incluso en Roma las llamaron Maestras Santas.
En el año 1713 Rosa abrió una escuela en Roma y el Papa Clemente XI le hizo el honor de una visita. El Papa se quedó toda la mañana en la escuela, junto con ocho cardenales, escuchó la lección de catecismo e interrogó a las alumnas. Al final llamó a Rosa y a sus compañeras, les agradeció por su precioso trabajo, les dio una medalla de plata y les dijo: “Deseo que estas escuelas se difundan en todas nuestras ciudades”. En poco tiempo se abrieron escuelas por todas partes.
El cardenal Marco Antonio Barbarico la invitó a fundar algo similar en Montefiascone, que quedó encomendada a santa Lucía Filippini y evolucionó de forma autónoma con el nombre de Maestras Pías de Santa Lucía Filippini. El papa Clemente XI, le prestó todo su apoyo. Aunque su obra evolucionó en una Congregación religiosa ella nunca emitió votos. Siempre llevó una vida de intensa oración, y profunda confianza en la Providencia. Murió en Roma. El 15 de octubre de 2006 fue canonizada por el papa Benedicto XVI.
martes, 6 de mayo de 2025
Lecturas del 06/05/2025
En aquellos días, dijo Esteban al pueblo y a los ancianos y escribas: « ¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! vosotros siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado». Oyendo sus palabras se recomían en sus corazones y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijando la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: «Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».
Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejaron sus capas a los pies de un joven llamado Saulo y se pusieron a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu»
Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y, con estas palabras, murió.
Saulo aprobaba su ejecución.
En aquel tiempo, en gentío dijo a Jesús: « ¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».
Jesús les replicó: «En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».
Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan».
Jesús les contestó: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed».
Palabra del Señor.
06 de Mayo 2025 – San Pedro Nolasco
Santo francés, que mediante revelaci6n divina, fundó la orden de los Mercedarios, con el mecenazgo del rey de Aragón y los adoctrinamientos de su confesor Raimundo de Peflafort, que también tuvieron otra revelación.
Motivado Pedro por las verídicas hazafias de los esclavos cristianos tiranizados por los sarracenos, que vivían en cuadras hacinados en condiciones infrahumanas, con lechos de piedra y olores pestilentes, los clineos de sus compañeros muertos eran utilizados corno cazos para beber ante la escasez de instrumentos a tal efecto, y si no trabajaban por debilidad, eran azotados basta la muerte, incluso moribundos eran arrojados a los animales salvajes para que los despedazasen.
Éste y no otro fue el motivo que lo incitò a fundar dicha orden para la redención de los cautivos. Entre sus reglas estaba el voto de entregar su propia vida si fuera preciso para liberar a un esclavo. Estuvo al frente de la orden durante treinta años, basta su muerte, acaecida hacia el año 1256.
Motivado Pedro por las verídicas hazafias de los esclavos cristianos tiranizados por los sarracenos, que vivían en cuadras hacinados en condiciones infrahumanas, con lechos de piedra y olores pestilentes, los clineos de sus compañeros muertos eran utilizados corno cazos para beber ante la escasez de instrumentos a tal efecto, y si no trabajaban por debilidad, eran azotados basta la muerte, incluso moribundos eran arrojados a los animales salvajes para que los despedazasen.
Éste y no otro fue el motivo que lo incitò a fundar dicha orden para la redención de los cautivos. Entre sus reglas estaba el voto de entregar su propia vida si fuera preciso para liberar a un esclavo. Estuvo al frente de la orden durante treinta años, basta su muerte, acaecida hacia el año 1256.
lunes, 5 de mayo de 2025
Lecturas del 05/05/2025
En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo.
Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
Entonces indujeron a unos que asegurasen: - «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: - «Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés».
Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel.
Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar.
Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios». Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús: - «La obra de Dios es ésta: que creáis en el que él ha enviado».
Palabra del Señor.
05 de Mayo 2025 – San Ángel de Jerusalén
Nacido en Jerusalén, de un parto gemelar, Ángel fue no solamente hebreo de raza, pero también de religión, hasta que la madre, convirtiéndose al Cristianismo, no llevó a la fe también a los dos hijos gemelos, que se bautizaron junto. Y todavía junto, a la muerte de los padres, los dos hermanos decidieron de común acuerdo de hacerse monjes sobre el Monte Carmelo, en Palestina.
El orden del Carmelo, que la tradición dijo fundado por el Profeta Elia y en el que, de los siglos remotos, floreció la devoción para la Virgen, se pudo considerar como un feliz punto de encuentro entre la tradición hebrea y la revelación cristiana. Los dos gemelos de Jerusalén, eligiendo el Carmelo como gimnasio de perfección espiritual, se mostraron fieles a su raza, incluso en la primavera de su nueva fe cristiana.
Justo en aquellos años, San Broccardo daba a los solitarios del Carmelo una Regla de vida precisa y definitiva, permitiendo la dichosa expansión en todos los países. Ángel, ordenado sacerdote, recorrió muchas regiones de Palestina dejando huella de su paso en el eco de muchos milagros. Vuelto sobre el Carmelo, no quedó a largo en la devota soledad del promontorio palestino.
Los superiores lo mandaron a Roma, justo para someterle al Papa Onorio III la Regla adoptada por San Broccardo. El Papa, que pocos años después habría aprobado la Regla de San Francesco, confirmó en efecto la Regla carmelita, y el monje Ángel, cumplida su misión, fue mandado en Sicilia con la tarea de la predicación.
La isla del sol fue infestada por los heréticos Patarinos, contra cuyo desconfianza y suficiencia espiritual bien poca toma tuvieron las palabras y el ejemplo del predicador carmelita, que sufrió por tanto intensos contrastes.
Contra los Patarinos, San Domenico de Guzmán desatrailló los suyos " sabuesos del Dios", armados de sabiduría y de pobreza. Y de los Patarinos fue matado, cerca de Milán, San Pietro de Verona, primer Mártir dominicano.
En Sicilia, en cambio, a Licata, Cayò mártir el carmelita Sant'Angelo, víctima de un señorón prepotente y escandaloso que le juró odio acérrimo porque el predicador osó serse médico de su soberbia y su disolución.
Golpeado por los sicarios mientras salía del decir Misa en la iglesia de San Giacomo, el 5 mayo del 1255, Ángel cayó traspasado por cinco golpes de espada. Las heridas cinco como las que llagaron el cuerpo de Jesús lo hicieron aparecer realmente un alter Christus, un según Cristo, víctima inocente por el arrepentimiento de los pecadores.
El orden del Carmelo, que la tradición dijo fundado por el Profeta Elia y en el que, de los siglos remotos, floreció la devoción para la Virgen, se pudo considerar como un feliz punto de encuentro entre la tradición hebrea y la revelación cristiana. Los dos gemelos de Jerusalén, eligiendo el Carmelo como gimnasio de perfección espiritual, se mostraron fieles a su raza, incluso en la primavera de su nueva fe cristiana.
Justo en aquellos años, San Broccardo daba a los solitarios del Carmelo una Regla de vida precisa y definitiva, permitiendo la dichosa expansión en todos los países. Ángel, ordenado sacerdote, recorrió muchas regiones de Palestina dejando huella de su paso en el eco de muchos milagros. Vuelto sobre el Carmelo, no quedó a largo en la devota soledad del promontorio palestino.
Los superiores lo mandaron a Roma, justo para someterle al Papa Onorio III la Regla adoptada por San Broccardo. El Papa, que pocos años después habría aprobado la Regla de San Francesco, confirmó en efecto la Regla carmelita, y el monje Ángel, cumplida su misión, fue mandado en Sicilia con la tarea de la predicación.
La isla del sol fue infestada por los heréticos Patarinos, contra cuyo desconfianza y suficiencia espiritual bien poca toma tuvieron las palabras y el ejemplo del predicador carmelita, que sufrió por tanto intensos contrastes.
Contra los Patarinos, San Domenico de Guzmán desatrailló los suyos " sabuesos del Dios", armados de sabiduría y de pobreza. Y de los Patarinos fue matado, cerca de Milán, San Pietro de Verona, primer Mártir dominicano.
En Sicilia, en cambio, a Licata, Cayò mártir el carmelita Sant'Angelo, víctima de un señorón prepotente y escandaloso que le juró odio acérrimo porque el predicador osó serse médico de su soberbia y su disolución.
Golpeado por los sicarios mientras salía del decir Misa en la iglesia de San Giacomo, el 5 mayo del 1255, Ángel cayó traspasado por cinco golpes de espada. Las heridas cinco como las que llagaron el cuerpo de Jesús lo hicieron aparecer realmente un alter Christus, un según Cristo, víctima inocente por el arrepentimiento de los pecadores.
domingo, 4 de mayo de 2025
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