miércoles, 17 de marzo de 2021

San Patricio

San Patricio, obispo, que de joven fue llevado cautivo desde Gran Bretaña a Irlanda, y tras recuperar la libertad quiso ser contado entre los clérigos y regresar a la misma isla, donde, elegido para la sede episcopal, anunció con ardor el Evangelio y organizó con firmeza la Iglesia, hasta que en la ciudad de Down se durmió en el Señor.

Se supone que nació en Bannavem Taberniae (Escocia), actual Kilpatrick, y que su madre era hermana de san Martín de Tours. Otros autores dicen que nació en Boulogne sur Mer, en las Galias. Fue bautizado con el nombre de Succat en la Britania romana (Inglaterra). Hasta los 15 años creció sin mucha instrucción y no muy dado a la piedad, incluso con confesados fallos morales. A los 16 años, en el 388, cayó prisionero de unos piratas. Fue vendido como esclavo a Milco, jefe de Dalraida en el norte de Irlanda. Su amo lo tuvo cuidando ovejas durante seis años; años fructíferos en oración solitaria y santidad. "De sol a sol yo decía más de cien oraciones y otras tantas por la noche. Cuando clareaba la aurora ya estaba yo rezando en los bosques y en las montañas, sin que me lo impidiese la nieve o la lluvia, porque el espíritu hervía dentro de mí".

Logró huir en un barco y llegar a Francia, otros autores dicen que recaló en la Bretaña inglesa y que estuvo en su casa con sus familiares. Se hizo religioso y se formó junto a los santos obispos Amador de Auxerre y Germán de Auxerre. Se dice que compartió la soledad de los monjes en la isla de Lerins (aunque este dato parece que no está contrastado históricamente) y el apostolado de la Iglesia en Roma. Acompañó a san Germán en su evangelización de Britania. De nuevo en Roma, el papa san Celestino I le envió a Irlanda para ayudar al obispo san Paladio. Por aquella época ya era sacerdote. Antes de salir, llegó la noticia de la muerte del primer obispo de Irlanda, y el Papa lo designó obispo. En el 432, fue consagrado en Ivrea por el obispo san Máximo de Turín, delante del pontífice, que le cambió su nombre por el de Patricio. 

Comenzó la evangelización de Irlanda, y esta misión será la única que se produzca en toda la historia de la Iglesia sin derramamiento de sangre, sin mártires. Tras grandes dificultades y máxima adaptación, llegó a los reyes y a los pueblos. Organizó parroquias, ordenó sacerdotes, formó comunidades, creó escuelas. Diez veces le cogieron preso. Fueron frecuentes los atentados contra su vida, pero siempre salió a flote. Fundó la abadía de Armagh que convirtió en centro religioso de Irlanda.

En su catequesis entraron todos los detalles. El mismo trébol podía ser un símbolo trinitario. Enseñó la oración a través de fórmulas prácticas, como la que se llamará "coraza de San Patricio". Entre sus escritos figuran sus “Confesiones” y una “Epístola a Coroticus”. Intensificó la vida religiosa la ordenación de obispos y sacerdotes. Adaptó las leyes al espíritu cristiano. Su popularidad taumatúrgica fue inmensa. Su oración y penitencia ejemplares; hasta durante 40 días seguidos. Pasados nueve años, visitó al papa san León I Magno, que bendijo su obra y le envió misioneros. 

Compuso un himno llamado “Faëd Fiada " ( o “Coraza de san Patricio”): ...Cristo conmigo./ Cristo ante mí./ Cristo detrás de mí./ Cristo en mí./ Cristo encima de mi./ Cristo debajo de mí./ Cristo a lo largo./ Cristo a lo ancho./ Cristo a lo alto./ Cristo en el corazón de todo hombre/ que piense en mí./ Cristo en la boca de todo hombre/ que hable de mí./ Cristo en todo ojo que me vea./ Cristo en todo oído que me escuche./ En Cristo está la salvación/ que su salvación sea siempre con nosotros./ Amén".

Murió en Downpatrick, Irlanda del Norte, rodeado de la veneración del pueblo, y de innumerables leyendas entretejidas en los mitos celtas. Patrón de Irlanda.

 

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