Palabra del Señor.
martes, 17 de septiembre de 2013
Lecturas
Palabra del Señor.
domingo, 8 de marzo de 2009
Apostolado doméstico
Un fuerte abrazo “EMPELADOL”
APOSTOLADO DOMÉSTICO
Las personas suelen ser de costumbres, ideas y tradiciones arraigadas, por lo que es difícil convencerlas para que las renueven y sustituyan por otras. Por eso, puede parecernos simplemente extraño ese método que utilizan los miembros de algunas confesiones religiosas, y que consiste en abordarnos por las calles o llamar a nuestra puerta para dar una charla en la que se nos intenta persuadir de las bondades de su fe y así convertirnos a ella.
Son los Testigos de Jehová los que más frecuentemente adoptan este tipo de técnicas de captación. No digo yo que no consigan adeptos de esta forma; de hecho es como han conseguido engrosar así sus filas de fieles, pero debe ser un trabajo ímprobo y creo que deben abordarse miles de personas con este método para poder convencer a una.
Otras dos creencias de esta particular confesión que suscitan recelo en el resto de la sociedad son su idea de que el mundo se acabará pronto y su negativa a las transfusiones sanguíneas. Sobre la primera, afortunadamente ya no dan una fecha fija, porque se han equivocado un montón de veces, pero aún recuerdo a finales de los 70, cuando decían que el fin del mundo sería en 1975 y el desasosiego que generó aquellos en numerosas personas, incluyendo al que esto escribe, y que en esa época era un niño fácilmente impresionable, como es de suponer. Asustando no se ganan adeptos.
En cuanto a la negativa a las transfusiones, se basa en un pasaje de la Biblia que dice que no se coma sangre, lo cual es susceptible de diversas interpretaciones y, por tanto, muy discutible. La Voluntad de Dios no puede ser que muera una persona si existe un medio para la curación en forma de sangre, donada además por otro ser humano en uno de los mayores actos de generosidad y amor al prójimo que pueden darse. Esta negativa plantea asimismo un problema moral y legal en el médico, cuyo código ético le obliga a salvar la vida.
Se puede entender que una persona se niegue a aceptar una transfusión para ella misma, aunque no se comparta, pero dejar morir a un hijo es una acción totalmente inaceptable para la mayoría, máxime cuando son niños pequeños sin posibilidad de decidir, e incluso jóvenes adultos que además ni siquiera eran Testigo de Jehová, pero estaban inconscientes y no podían otorgar su autorización a la transfusión.
En fin, que queden con Dios, pero a mí no me convencerán. A propósito de este asunto, un matrimonio andaluz ha colgado de su puerta el original cartel que a continuación se reproduce para evitar así este tipo de visitas. Saludos cordiales.
lunes, 26 de enero de 2009
Semana de Oración, por la unidad de los cristianos
Escrito realizado por VICENTE RM miembro de la Iglesia Anglicana de San Pablo - Alicante
Esta semana, en la que algunas iglesias, hemos estado celebrando una semana de oración, por la unidad de los cristianos, me gustaría reflexionar acerca de la necesidad de extender el espíritu de unidad, más allá de esta semana, integrándolo en nuestro ánimo personal.
Este escrito, es una mano extendida a todo cristiano de cualquier denominación.
¿Esta inspirado el movimiento ecuménico por el Espíritu Santo?
La pregunta en mi opinión, se responde a través de esta consideración:
Todo el esfuerzo evangélico de hacer llegar el mensaje de Cristo al mundo, se derrumba ante los ojos de las personas que sin ser creyentes, observan la hostilidad existente entre las diversas denominaciones cristianas.
Es absolutamente imposible, unir a toda la cristiandad en una misma institución, las diferencias doctrinales, de interpretación, etc. son muchas.
Pero en la aceptación de Cristo como nuestro Señor común, en la aceptación de su palabra a través de los evangelios, estamos estrechamente unidos.
Los hechos del pasado, crearon situaciones de violencia y enfrentamiento y se mantienen prejuicios y rencores; sería bueno desechar tan triste legado, rompiendo la cadena del rencor.
Pues el rencor, es un serio obstáculo para poder amar, como Cristo nos encargó que nos amaramos.
No llenaré este comentario con citas bíblicas, que hablan de reconciliación, de unión, de perdón, de amar incluso a nuestros enemigos.
Cuando el mundo vea que nos amamos, a pesar de nuestras diferencias, quizá a ese mundo, le sea más fácil encontrar la fe, si observa coherencia, en aquellos que decimos creer en un Dios, cuyo gran mandato fue, que nos amaramos los unos a los otros.
Ayer por la tarde en Torrevieja, se celebrará el último acto de la semana de oración por la unidad de los cristianos, en un templo católico, asistirá este año como novedad, el Obispo católico de la diócesis de Orihuela Alicante.
Juntos en la primera jornada de la semana de oración, por la unidad de los cristianos
Como podréis suponer al haber sido educado con esa esencia de valores, siempre he considerado hermanos y amigos a todos los seres humanos, aunque no hayan recibido todavía la gracia de conocer a CRISTO JESUS.
Hoy en día uno de mis mejores amigos y con el que más confianza tengo, es JUDIO y me siento con el feliz, acogido y entendido, confío que con el tiempo todos los cristianos seamos capaces de vivir AMANDONOS y expandiendo la palabra de Dios.
domingo, 25 de enero de 2009
Un hombre tocando el violín en el metro
Gracias “XIQ” por traernos hoy esta hermosa historia-real, que a buen seguro nos hace recapacitar en nuestros comportamientos como hijos de DIOS. Un fortísimo abrazo y espero seguir contando con tu colaboración para regocijo de todos los lectores de este Blogs.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música.
Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.
Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.
Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.
En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.
Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.
Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?
Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?
Regocijaros con una maravillosa interpretación del "AVE MARIA" por JOSHUA BELL.
jueves, 25 de diciembre de 2008
La mesa de Nochebuena... y su significado
No le he pedido permiso para insertar aquí su escrito, pero también se que no le importara, porque sus palabras son palabras de DIOS vivo, y hay que difundirlas a los cuatro vientos, es el viento fresco que inunda nuestros corazones, ojala todos nosotros siguiéramos su ejemplo, y cada mañana ventiláramos y aireáramos nuestro corazón.
PRECIOSA CARTA A TODA LA HUMANIDAD
Yo os deseo que paséis una noche especialmente serena, de esas en las que uno cena con los suyos y luego una buena tertulia, sus risas, sus abrazos, su cercanía... lo que es cenar en familia, vamos. Sin más. Sin menos.
Que si hay diferencias, sepamos posponerlas, si no resolverlas.
Que nos demos cuenta de lo mucho, lo mucho que tenemos, y de lo que hay quien carece. Y no me refiero a lo que se coloca en el centro de una mesa, si no de lo que se sienta alrededor. Porque la Navidad, somos y la hacemos las personas, no los manjares ni los adornos...
Que tomemos veinte segundos de esta noche, entre la vorágine de platos, de copas, de dulces, de cavas... y miremos a la cara a todos y cada uno de los que nos acompañan. Un padre, un hermano, una pareja, un hijo, un abuelo, un nieto... y recordemos que hay quien no los tiene, porque los ha perdido para siempre, o porque no ha podido reunirse con ellos, y está solo en esas precisas horas...
Poder darles un beso en la cara, decirles una palabra de ternura, acariciar su mano, y desaprovechar la ocasión, es despreciar un lujo que no todos tienen.
Decidles cuánto los queréis, cuánto los necesitáis, y lo orgullosos que estáis de compartir esta cena en su compañía. Es la mayor de las felicidades, que sólo valoramos cuando la perdemos. Hagámos que la Navidad recobre un poco de sentido. ¡Es tan sencillo...! Está dentro. En nuestras manos. No las escondamos...
Que el año que viene sea venturoso, dependerá mucho de nosotros, de cómo percibimos las cosas. Si miramos hacia atrás y no estamos satisfechos, quizá sea el momento, aprovechando que comienza el año, de cambiar lo que esté a nuestro alcance, que es mucho, para que dentro de 365 días nos sintamos mejor. Es la mejor de las venturas. La que uno mismo se trabaja. Lo demás, son sólo circunstancias.
Si alguien lee esto, y es capaz de vencer un miedo, una vergüenza, un rencor, un silencio, un orgullo... está haciendo Navidad.
Un beso enorme a todos...
AMEN



