lunes, 3 de agosto de 2026

Reflexión del 03/08/2026

Lecturas del 03/08/2026

El mismo año, el año cuarto de Sedecías, rey de Judá, el quinto mes, Jananías, hijo de Azur, profeta de Gabaon, me dijo en el templo, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo: «Esto dice el Señor del universo, Dios de Israel: “He roto el yugo del rey de Babilonia. Antes de dos años devolveré a este lugar el ajuar del templo, que Nabucodonosor, rey de Babilonia, tomó de este lugar para llevárselo a Babilonia. A Jeconías, hijo de Joaquim, rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que marcharon a Babilonia, yo mismo los haré volver a este lugar —oráculo del Señor— cuando rompa el yugo del rey de Babilonia”».
El profeta Jeremías respondió al profeta Jananías delante de los sacerdotes y de toda la gente que estaba en el templo.
Le dijo así el profeta Jeremías: « ¡Así sea; así lo haga el Señor! Que el Señor confirme la palabra que has profetizado y devuelva de Babilonia a este lugar el ajuar del templo y a todos los que están allí desterrados. Pero escucha la palabra que voy a pronunciar en tu presencia y ante toda la gente aquí reunida: Los profetas que nos precedieron a ti y a mí, desde tiempos antiguos, profetizaron a países numerosos y a reyes poderosos guerras, calamidades y pestes. Si un profeta profetizaba prosperidad, solo era reconocido como profeta auténtico enviado por el Señor cuando se cumplía su palabra».
Entonces Jananías arrancó el yugo del cuello del profeta Jeremías y lo rompió.
Después dijo Jananías a todos los presentes: «Esto dice el Señor: “De este modo romperé del cuello de todas las naciones el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, antes de dos años”».
El profeta Jeremías se marchó.
Vino la palabra del Señor a Jeremías después de que Jananías hubo roto el yugo del cuello del profeta Jeremías.
El Señor le dijo: «Ve y dile a Jananías: “Esto dice el Señor: Tú has roto un yugo de madera, pero yo haré un yugo de hierro. Porque esto dice el Señor del universo, Dios de Israel: Pondré un yugo de hierro al cuello de todas estas naciones para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y se le sometan. Le entregaré hasta los animales salvajes”».
El profeta Jeremías dijo al profeta Jananías: «Escúchame, Jananías: El Señor no te ha enviado, y tú has inducido a este pueblo a una falsa confianza. Por tanto, esto dice el Señor: “Voy a hacerte desaparecer de la tierra; este año morirás porque has predicado rebelión contra el Señor”».
Y el profeta Jananías murió aquel mismo año, el séptimo mes.
Después que la gente se hubo saciado, enseguida Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.
Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.
Jesús les dijo enseguida: « ¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».
Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».
Él le dijo: «Ven».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame».
Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: « ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
En cuanto subieron a la barca amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios».
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le trajeron a todos los enfermos.
Le pedían tocar siquiera la orla de su manto. Y cuantos la tocaban quedaban curados.

Palabra del Señor.

03 de Agosto 2026 – Beato Agustín Kazotic

En Lucera, en la Apulia, beato Agustín Kazotic, obispo, de la orden de Predicadores, que en un principio estuvo al frente de la Iglesia de Zagreb y, posteriormente, por la hostilidad del rey de Dalmacia, asumió la sede de Lucera, donde desarrolló una gran obra de ayuda en favor de los pobres y los necesitados (1323).

Agustín Kazotic nació en Trogir, ciudad de la Dalmacia, en 1260. Tomó el hábito de los frailes predicadores antes de cumplir los veinte años. Estudió en la Universidad de París. El beato predicó con gran fruto a sus compatriotas y fundó en su patria varios conventos de su orden, a los que dio por lema las palabras de San Agustín: "Desde que estoy al servicio de Dios no he conocido hombres más buenos que los monjes que viven santamente, pero tampoco he conocido hombres más malos que los monjes que no viven como debieran".

Fue enviado a Hungría, donde conoció al cardenal Nicolás Boccasini, legado pontificio, quien sería más tarde Papa con el nombre de Benedicto XI. En 1303, el cardenal Boccasini consagró al Beato Agustín obispo de Zagreb, en Croacia.

El clero y toda la diócesis de Zagreb necesitaban urgentemente una reforma. El beato reunió varios sínodos disciplinares, cuyos cánones puso en ejecución en frecuentes visitas pastorales y fomentó las ciencias sagradas y el estudio de la Biblia mediante la fundación de un convento de la Orden de Santo Domingo. Además, asistió al Concilio ecuménico de Vienne (1311-12). A su retorno, sufrió la persecución del gobernador de Dalmacia, Miladino, contra cuya tiranía y exacciones había protestado.

Tras de regir durante 14 años la diócesis de Zagreb, el beato fue trasladado a la sede de Lucera, en la provincia de Benevento. Ahí trabajó por desarraigar la corrupción moral y religiosa que los sarracenos habían dejado tras de sí.

El beato poseía el don de curar a los enfermos. Su muerte ocurrió el 3 de agosto de 1323. Su culto fue oficialmente confirmado en 1702.

domingo, 2 de agosto de 2026

Domingo, 18 de TIEMPO ORDINARIO - 02-08-2025 Ciclo A

Reflexión del 02/08/2026

Lecturas del 02/08/2026

Esto dice el Señor:
«Oíd, sedientos todos, acudid por agua; venid, también los que no tenéis dinero: comprad trigo y comed, venid y comprad, sin dinero y de balde, vino y leche.
¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos.
Inclinad vuestro oído, venid a mí: escuchadme y viviréis.
Sellaré con vosotros una alianza perpetua, las misericordias firmes hechas a David».
Hermanos:
¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?
Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto.
Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados.
Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida».
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer».
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».
Les dijo: «Traédmelos».
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor.

02 de Agosto 2026 – San Abibas

Antiguamente se decía que era el segundo hijo de Gamaliel (At 5, 34; 22 ,3) y que como su padre se hizo cristiano. Su nombre y su culto está ligado al relato de Luciano, sacerdote de la aldea de Kefar-Gamla, distante una veintena de milla al norte de Jerusalén, que tuvo un sueño, que se repitió tres veces, en los que se le aparecía Gamaliel en el 415. La intención de estas visiones era para que se dieran los debidos honores a los restos del protomártir san Esteban, que se encontraban enterrados en aquella aldea. 

Parece que después del martirio de Esteban, por orden del sumo sacerdote, su cuerpo fue tirado a la basura, pero Gamaliel lo recogió y lo sepultó en un sepulcro nuevo de una propiedad que tenía en Kefar-Gamla. Según estos sueño el viejo Gamaliel revelaba a Luciano, que en el sepulcro también estaban los restos de su cuerpo, de su hijo Abibas y el de Nicodemo, miembro del Sanedrín; que convertidos al cristianismo, dejaron sus cargos y se refugiaron en casa de campo, donde murieron y fueron sepultados junto al santo protomártir.

Al mismo tiempo, siempre en el sueño, Gamaliel revelaba al monje Majezio el lugar preciso del sepulcro, mientras el sacerdote Luciano relataba el sueño al obispo Juan. Efectivamente se encontró el sepulcro y se levantó la lápida que tenía grabada en griego cuatro nombres judíos, y se encontraron los cuerpos, estando presente el obispo Juan. 

San Avito de Braga, invitó al sacerdote Luciano a que escribiese el relato de sus revelaciones, que el mismo Avito tradujo del griego al latín y que después tuvo una gran difusión y sin ninguna contradicción la devoción por san Esteban se difundió por toda la Iglesia y sus reliquias fueron veneradas en todos los sitios, obrándose muchos milagros gracias a su intercesión. 

Este relato hizo que se conociera a Abibas. Según este, Abibas fue el segundo hijo predilecto del miembro del Sanedrín Gamaliel y fue compañero de san Pablo, cuando asistía a la escuela de su padre; se convirtieron juntos y fue bautizado por los apóstoles, mientras su hermano mayor y su madre permanecieron fieles al judaísmo. Abibas se quedó sólo con su padre y murió cuando apenas contaba 20 años, otros autores afirman que vivió hasta los 80 años. En el sueño Gamaliel indicaba el sepulcro de su hijo con la visión de un cesto de plata, que contenía flores de azafrán que exhalaban un suave perfume, símbolo del candor y virginidad de Abibas. 

Durante las cruzadas, como atestiguan algunas inscripciones, las reliquias de Abibas, Gamaliel y Nicodemo, fueron trasladas a Pisa y expuestas a la veneración de los fieles en la catedral.

sábado, 1 de agosto de 2026

Reflexión del 01/08/2026

Lecturas del 01/08/2026

En aquellos días, los sacerdotes y los profetas dijeron a los magistrados y a la gente:
«Este hombre es reo de muerte, pues ha profetizado contra esta ciudad, como lo habéis podido oír vosotros mismos».
Jeremías respondió a los magistrados y a todos los presentes: «El Señor me ha enviado a profetizar contra este templo y esta ciudad todo lo que acabáis de oír.
Ahora bien, si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones y escucháis la voz del Señor vuestro Dios, el Señor se arrepentirá de la amenaza que ha pronunciado contra vosotros.
Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de mí lo que mejor os parezca.
Pero sabedlo bien: si me matáis, os haréis responsables de sangre inocente, que caerá sobre vosotros, sobre esta ciudad y sobre sus habitantes. Porque es cierto que el Señor me ha enviado para que os comunique personalmente estas palabras».
Los magistrados del pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas: «Este hombre no es reo de muerte, pues nos ha hablado en nombre del Señor nuestro Dios».
Entonces Ajicán, hijo de Safán, se hizo cargo de Jeremías para que no lo entregaran al pueblo y le dieran muerte.
En aquel tiempo, oyó el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos: «Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta.
El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.
Ella, instigada por su madre, le dijo: «Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran, y mandó decapitar a Juan en la cárcel.
Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.
Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.

Palabra del Señor.

01 de Agosto 2026 – Beato Emerico de Quart

Nació en el castillo de Quart, hijo del noble Giacomo II; cuando era joven, deseoso de estudiar Teología, fue enviado a la universidad, quizás a Turín, donde consiguió el doctorado. Al finalizar sus estudios, regresó al castillo de Quart; como no se sintiera atraído por la vanidad del mundo, se retiró a un lugar, hoy llamado Valsainte, para llevar una vida solitaria, dedicado a la contemplación y a la oración; en este lugar después surgió un oratorio que recuerda las penitencias de Emerico y es meta de peregrinaciones.

No está claro si después de su período eremítico, ingresó entre los Canónigos de San Urso, o fue subdiácono del Capítulo de la catedral, de todas maneras se dedicó totalmente a la salvación de las almas, suscitando admiración general, hasta tal punto que al morir el obispo Nicola I Bersatori, 1301, los dos Capítulos lo eligieron como su sucesor.

Fue consagrado Obispo de Aosta al final de 1301, en Biella, por el obispo de Vercelli Aimone di Challant; su trabajo fue extenso, nombró buenos maestros de escuela, admitió en el sacerdocio solamente a los clérigos dignos y probados, aplicó la ley de la residencia, entregó sus ganancias a los pobres, quedándose solamente lo necesario para vivir, ayudó a las iglesias de la diócesis. Emerico demostró una sabia firmeza en la defensa de los derechos y deberes temporales, que su cargo imponía; tenía un espíritu fuerte y brillante, de carácter dócil, inflexible ante el mal, era tan amable que conquistaba a todos.

En el campo espiritual, visitó la diócesis, convocó el Sínodo diocesano del 1307, revitalizó la religión, construyó numerosas iglesias, instituyó en el 1311 el “festum comceptionis Virginis Mariae”; escribió el precioso “Liber censuum” en el 1305, que es una fiel descripción y sorprendente de las costumbres feudales del Valle de Aosta, utilísimo para los historiadores del Medioevo. Su episcopado duró hasta 1313; murió un 1 de Septiembre de este año y fue sepultado en la catedral.

Los obispos de Aosta siempre aprobaron el culto del Beato Emerico; pero sólo el 14 de julio de 1881, con decreto del papa León XIII, después de un regular proceso canónico, el culto y el título de beato fue confirmado oficialmente.

viernes, 31 de julio de 2026

Reflexión del 31/07/2026

Lecturas del 31/07/2026

Al comienzo del reinado de Joaquim, hijo de Josías, rey de Judá, recibió Jeremías esta palabra de parte del Señor: «Esto dice el Señor: “Ponte en el atrio del templo y, cuando los ciudadanos de Judá entren en él para adorar, les repites a todos las palabras que yo te mande decirles; no dejes ni una sola.
A ver si escuchan y se convierte cada cual de su mala conducta, y así me arrepentiré yo del mal que tengo pensado hacerles a causa de sus malas acciones. Les dirás: ‘Esto dice el Señor: Si no me obedecéis y cumplís la ley que os promulgué, si no escucháis las palabras de mis siervos los profetas, que os he enviado sin cesar (a pesar de que no hacíais caso), trataré a este templo como al de Siló, y haré de esta ciudad fórmula de maldición para todos los pueblos de la tierra’”».
Los profetas, los sacerdotes y todos los presentes oyeron a Jeremías pronunciar estas palabras en el templo del Señor.
Cuando Jeremías acabó de transmitir cuanto el Señor le había ordenado decir a la gente, los sacerdotes, los profetas y todos los presentes lo agarraron y le dijeron: «Eres reo de muerte. ¿Por qué profetizas en nombre del Señor que este templo acabará como el de Siló y que esta ciudad quedará en ruinas y deshabitada?».
Y el pueblo se arremolinó en torno a Jeremías en el templo del Señor.
En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga.
La gente decía admirada: «¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».
Y se escandalizaban a causa de él.
Jesús les dijo: «Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».
Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

Palabra del Señor.